No era un reto personal para probar vanidades. Era una huida obligada
No era un reto personal para probar vanidades. Era una huida obligada. Durante horas nocturnas, cada pocos segundos o minutos, camiones, buses y tráileres pasaban en ambos sentidos, rozándome a pocos centímetros. Año 2005. Tenía 30 años.No estuve allí por elección… estuve allí por necesidad. Durante siete noches y madrugadas, caminé por la peligrosa carretera … Continue reading No era un reto personal para probar vanidades. Era una huida obligada
Copy and paste this URL into your WordPress site to embed
Copy and paste this code into your site to embed