No era un reto personal para probar vanidades. Era una huida obligada. Durante horas nocturnas, cada pocos segundos o minutos, camiones, buses y tráileres pasaban en ambos sentidos, rozándome a pocos centímetros.
Año 2005. Tenía 30 años. No estuve allí por elección… estuve allí por necesidad.
Durante siete noches y madrugadas, caminé por la peligrosa carretera central del Perú. Frío de la sierra, hambre extrema y la muerte siempre cerca.
De día era menos difícil: podía avanzar por el borde. Pero de noche no tenía esa opción: la línea central era lo más visible, no los extremos… Si caminaba por el borde, por un lado tenía el precipicio… por otro, una acequia de aguas heladas… o los perros de las casas en la ruta.
No era un reto personal para probar vanidades. Era una huida obligada.
Entre montañas oscuras y bajo la lluvia, avanzaba por la delgada línea amarilla. Durante horas nocturnas, cada pocos segundos o minutos, camiones, buses y tráileres pasaban en ambos sentidos, rozándome a pocos centímetros. Iba por el centro, entre dos flujos de vehículos. Los que venían de frente podía verlos… pero los que venían por detrás no. No podía voltearme: tenía que seguir mirando al frente.
En las curvas era peor: de noche solo veía las luces iluminar el cerro delante de mí, mientras por detrás y por delante los vehículos se cruzaban.
Un resbalón podía sacarme de la línea. Un descuido… y la muerte me alcanzaba.
Sin comida, sin ropa impermeable, sin ayuda… dormía incómodo en lápidas abandonadas o entre arbustos, a veces a la intemperie, viendo las estrellas, buscando en botellas vacías del camino gotas de agua. Casi fui arrastrado por un huayco, cuyo lodo me llegaba casi a las rodillas, mientras muchos buses pasaban a mi lado y nadie me decía: “sube”.
La indiferencia fue de muchos. La solidaridad, de pocos.
Pero hubo algo que no cedió: no rendirme, no someterme a la injusticia, no aceptar lo que sabía que era falso.
Esto no fue solo sobrevivir físicamente. Fue resistir mental, espiritual y moralmente frente a la adversidad, la calumnia y la manipulación.
Porque hay caminos que intentan destruirte… pero también hay una luz que, si sabes interpretarla, puede salvarte.
En medio de todo, no buscaba nada extraordinario… como encontrar a la mujer ideal y salir con ella a otro planeta. Yo buscaba llegar a un pueblo, trabajar y vivir en paz.
Y sobreviví. Llegué a Pichanaki.
Reconozco que, durante esos siete días, parte del camino lo recorrí en camiones de personas que me ofrecieron llevarme; solo así pude cruzar el Ticlio. Pero en las noches no tuve esa ayuda: tenía que caminar o morir de hipotermia.
Encontré una oferta laboral: se necesitaban campesinos. Pero no tenía botas adecuadas… ni dinero.
Y entonces me pregunté: ¿Todo esto para nada? ¿Por qué, Dios?
Entonces lo entendí:
Si no había otra opción, era porque Dios quería que regresara a Lima, para construir una base para una mejor vida, limpiando mi imagen de las calumnias.
Pedí limosna… y así logré pagar el viaje en la tolva de un camión de regreso a Lima, para usar mi lucidez y acallar a los que me calumniaron allí, diciendo que no la tenía.
Dios quiso que yo esté vivo para dar este mensaje:
Ningún mensaje, por sabio y justo que sea, agrada a todos; por algo Roma persiguió uno, ¿no? Sin embargo, hay quienes creen que ese mismo mensaje dejó de disgustarle y terminó convirtiéndose en su religión oficial, como si Roma hubiese cambiado… Si no cambió, entonces Roma difundió la palabra del calumniador, la palabra de Satanás, porque la palabra de Dios nunca le gustó. Quita las alas al falso ángel Miguel y verás a un legionario romano, espada en mano, diciendo: ‘Si quieren protección, recen arrodillados ante mi estatua. Sométanse a nuestra autoridad’ (Romanos 13:1), ‘no resistan el mal que les hacemos’ (Mateo 5:39) y ‘si les quitamos lo suyo, no reclamen devolución’ (Lucas 6:30). ¿De verdad crees que eso lo dijo Jesús, y no el imperio que lo crucificó y luego dio falso testimonio contra él?
Daniel 12:1 En aquel tiempo se levantará [el verdadero] Miguel, él de parte de los hijos de tu pueblo (los justos); y será tiempo de angustia cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Ellos conocerán la verdad, y ese conocimiento les dará libertad.
Proverbios 11:9 Con la boca el impío destruye a su prójimo, mas por el conocimiento los justos serán librados.
Palabra de Zeus: “Los que me adoraban comían carne de cerdo (2 Macabeos 6; 2 Macabeos 2:7), eso no debe cambiar. Mandaré a mis servidores decir que Jesús y los suyos dijeron que comer cerdo ya no contamina al hombre (Mateo 15:11; Lucas 10:9; 1 Timoteo 4:1-5), y que él se veía como yo; así mis servidores seguirán adorando mi imagen, pues los míos dirán que los suyos pidieron que él sea adorado (Hebreos 1:6; 2 Tesalonicenses 2). Él vino a cumplir la ley y los profetas (Mateo 5:17-18). Pero yo vine para abolir la ley y los profetas, y para usurpar a Yahvé, su Dios (Deuteronomio 4:3-8; Salmos 97:1-7; Éxodo 20:3-5).”
(*) El evangelio de Tomás, que invita a descifrar enigmas, repite el helenismo denunciado, santificando el consumo de carne de cerdo: “1. Y dijo: «Quien encuentre el sentido de estas palabras no gustará la muerte». …14 Cuando vayáis a un país cualquiera y caminéis por las regiones, si se os recibe, comed lo que os presenten. Pues lo que entra en vuestra boca no os manchará».”
Palabra de Zeus (Satanás): “La verdad os hará libres…” (un hombre se postra a sus pies). “Todo esto te daré porque postrado me has adorado”.
Y reprocha a los perseguidores romanos: “¿Solo un esclavo cayó en la mentira? Vayan por el mundo, amenacen con el infierno a quienes se rehúsen, y vendrán: a vuestros pies y a mi imagen, porque yo estoy en ustedes y ustedes en mí”.
Roma adulteró los mensajes de todos los santos. Hizo pasar la adulteración por verdad en sus libros canonizados y en sus falsos “libros prohibidos”.
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Daniel 12:3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
Mateo 13:43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.
Si fuese verdad que “Dios amó tanto al mundo”, siendo que Dios logra todo lo que quiere porque es Dios, entonces todos serían justos y todos serían “los entendidos”.
Entiende, entonces, que los impíos romanos nunca dejaron de ser injustos y, como tales, nos dieron un mensaje diferente al justo que aborrecieron; así, nos presentaron la injusticia como “amor inmerecido”, como si fuese el original, ya que solo mensajes injustos podían agradar a otros injustos: sus clientes.
« El matrimonio de los santos: el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer. //19
La Bestia y su Imagen – Interpretación del Número 666 de la bestia. //5
Así sobreviví a la Carretera Central del 2005 – Lima/Junín – Perú – El caminante noctámbulo. //23
El adversario de Zeus expone la contradicción entre la justicia basada en la ayuda mutua entre los justos y el dogma helenizado que exige ayudar al enemigo injusto. //30
Las calumnias de Sandra contra José y su emboscada con delincuentes. //8
Ayudando al pensamiento crítico a sacudirse de dogmas impuestos desde la niñez. Soy creador del blog: https://ntiend.me (https://gabriels.work).
Este blog no solo está en español y tiene como propósito respetar la inteligencia frente al dogma.
Este blog no fue creado para defender la Biblia ni para buscarle una interpretación alternativa, porque eso sería darle crédito como un bloque coherente de mensajes. Los textos allí atribuidos a los santos contienen contradicciones demasiado numerosas para etiquetarlas como simples accidentes o diferencias de interpretación. Mientras se atribuye a los santos mensajes tanto de amor como de odio hacia sus enemigos, aquí hay gato encerrado. La cuestión no es cómo interpretar la Biblia o sus enigmas, sino saber hasta dónde llegan las raíces del engaño: si los mensajes están adulterados, no tiene sentido perder el tiempo intentando descifrar enigmas bíblicos posiblemente adulterados por la mano que mató a los santos y se apoderó de sus escritos para arrogarse la autoridad moral de determinar qué escritura, original o escrita por esa mano asesina, debía considerarse “la verdad” y cuál no.
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Helping critical thinking shake off the dogmas imposed since childhood. I am the creator of the blog: https://ntiend.me (https://gabriels.work).
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This blog was not created to defend the Bible or to seek an alternative interpretation of it, because that would give it credit as a coherent body of messages. The texts attributed there to the saints contain far too many contradictions to dismiss them as mere accidents or differences in interpretation. While the saints are attributed with messages expressing both love and hatred toward their enemies, there is something fishy going on here. The question is not how to interpret the Bible or its enigmas, but rather how deep the roots of the deception go: if the messages have been adulterated, there is no point wasting time trying to decipher biblical enigmas possibly adulterated by the hand that killed the saints and seized their writings in order to arrogate to itself the moral authority to determine which writing, original or written by that murderous hand, was to be considered “the truth” and which was not.
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