El falso profeta defiende el ‘evangelio de la prosperidad’: ‘Siembra con sacrificio, porque mientras más duela tu ofrenda, más dulce será mi banquete.’ Excusas de lobos, desmontadas por la razón: “Dios lo puede perdonar”, pero Dios no perdona al que no se arrepiente… y el lobo no se arrepiente: se esconde. No es tan simple como parece.

Ni hubo un Judas el traidor, ni un Jesús de cabello largo como el dios Júpiter romano o Zeus griego. //1

José Galindo desmonta el fraude del amor universal de Dios y de la resurrección de Jesús //33

¿Es el lobo tu pastor? //62

La bestia que yo vi… y la belleza que veré. //1

Los mandamientos de Dios no fueron solo diez; además, han omitido el mandamiento más importante para castigar a quienes incumplen el que dice: “No matarás”: la pena de muerte para los asesinos, para lo cual Dios asignaba verdugos. No por ello apoyo todo lo contenido en la ley atribuida a Moisés, pues, si el Imperio Romano se apropió de los textos de la religión que aborreció, no dudo que haya adulterado gran parte del mensaje original. La justicia, la pena de muerte… y el misterio de los ‘diez mandamientos’. ¿Por qué nos dijeron que solo eran 10 los mandamientos de Dios, incluyendo este mandamiento? Éxodo 20:13: ‘No matarás’. Pero excluyendo este otro mandamiento: Éxodo 21:14: ‘Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera’. ¿Por qué, en la lista de mandamientos, reemplazaron uno de los mandamientos —el que ordena no dar honor a imágenes, incluyendo estatuas— para poner solo: ‘Amarás a Dios sobre todas las cosas’? Éxodo 20:5: ‘No te inclinarás a ellas ni las honrarás’. Cuando alguien comete un crimen atroz, ellos se oponen a la pena de muerte contra el criminal diciendo que Dios dijo: ‘No matarás’. Después te piden arrodillarte cada domingo ante sus imágenes. El Imperio romano no deseaba justicia; fue hostil con ella y adulteró muchos de sus mensajes en sus concilios. Por eso la Biblia también niega el ‘ojo por ojo’ (Mateo 5:38–39). //17

Deuteronomio 4:15 ‘Cuídate, por tu propio bien, ya que no viste ninguna forma el día en que Yahweh te habló en Horeb de en medio del fuego, para que no te corrompas haciéndote imagen tallada, figura de cualquier forma, semejanza de varón o de mujer, semejanza de cualquier animal que esté en la tierra, semejanza de cualquier ave alada que vuele en el aire, semejanza de cualquier cosa que se arrastra sobre la tierra, semejanza de cualquier pez que esté en las aguas debajo de la tierra. Y cuídate de no alzar tus ojos al cielo, y al ver el sol, la luna y las estrellas, todo el ejército del cielo, seas inducido a postrarte ante ellos y servirles, cosas que Jehová tu Dios ha concedido a todos los pueblos debajo de todo el cielo.’ La gente solía orar a dioses, pero cuando oran a algo creado, tratan a una criatura como a un dios. Por eso los seguidores de falsos profetas oran a imágenes, estatuas y otras entidades creadas. El verdadero Dios nunca quiso ser identificado con una criatura para que las personas oraran a esa criatura, como un pretexto para orar a Dios orando a esa criatura. Quienes hacen esto son como quienes dicen a las estatuas o imágenes: ‘Sálvanos, porque vosotros sois nuestros dioses.’ Isaías 42:17 ‘Serán vueltos atrás y en extremo avergonzados los que confían en ídolos y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.’ //113