¿Es el lobo tu pastor?

¿Es el lobo tu pastor? █

Mateo 7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

Enseña a las ovejas a amar al lobo… y el lobo llamará a eso religión.

Él primero cambia las palabras: él ya no es el depredador… él también es el ‘hermano’.

Él luego cambia la culpa.

Si el lobo ataca, no es su naturaleza… es que la oveja no amó lo suficiente a ‘su semejante’.

Después el lobo cambia la moral:

Defenderse es odio injustificado.

Advertir es intolerancia.

Señalar el peligro es fanatismo.

Y cuando las ovejas olviden que tienen derecho a vivir… cuando confundan mansedumbre con sumisión… cuando crean que la justicia es crueldad…

El lobo ya adormeció a sus víctimas. Devora sin resistencia.

Hasta que viene el pastor y dice:

Tratar al lobo como oveja, no hará que su colmillo no te hiera.

La oveja entiende, el lobo se irrita cuando el justo guía a su prójimo.

El pastor no pastorea lobos, los impíos no pueden cambiar su naturaleza, y el pastor lo sabe: pero las ovejas perdidas pueden ser guiadas por el camino correcto.

Camino correcto que Roma jamás aceptó, pero que reemplazó con el amor al lobo: el amor al enemigo.

Porque la impía Roma nunca entendió la justicia, y nunca enseñó lo que jamás entendió.

Daniel 12:10 Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.

Proverbios 12:26 El justo es guía para su prójimo. Pero el camino de los impíos los extravía.

Salmos 112:9 La justicia del justo permanece para siempre; Su poder será exaltado en gloria.

10 Lo verá el impío y se irritará; Crujirá los dientes, y se consumirá.

Un pastor sorprendido en el crimen no es una oveja descarrilada, es un lobo desenmascarado.