Los justos no piden silencio ante el mal: exponen a los lobos. El falso profeta: ‘¡Ora más fuerte a la estatua! No por tu milagro… sino por mi cuenta bancaria’. Se cae por su propio peso.

Apocalipsis y los escogidos – Los OVNIS del rescate. Profecia de Daniel – LOS OVNIS DEL JUICIO FINAL //53

La Maldición que Arruinó mi Carrera: De ser un Programador a cargar cajas 16 horas diarias – 1/3 //24

Las colonias que no quieren reconocer que son colonias… ¿Quién gobierna si se jura por su libro? ¿El gobernante que jura o los autores del libro? //35

Comparación de traductores rápidos para contenido online. //121

Esto me recuerda al negocio de los funerales, rosas sobre tumbas… Ella no es una rosa blanca de bondad. Ella no es una rosa blanca de bondad. Te entretienen con historias inventadas en las cuales la rosa hace milagros mientras que a su vez ellos te ocultan la verdadera historia de los santos para engañarte. Ella te guía para que te arrodilles ante la muerte y su imagen, te pide abrir la boca para rezarle a ella y no a Dios, la rosa te pide que le digas esto en tus plegarias: ‘Peco contra Dios y seguiré pecando contra Dios hasta que muera (Nosotros pecadores. Ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén)’ //19

Estas son las cosas que dije en 1998 al secuestrador con título de psiquiatra, quien, como un juez comprado, dictaminó injustamente que yo debía ser internado y drogado en la clínica Pinel en 1998, y luego otra vez en 2001: ‘¿Qué clase de psiquiatra eres, que encierra a personas mentalmente sanas? ¿Cuánto te pagaron para acusarme falsamente y tenerme secuestrado? ¿Por qué me preguntas ‘¿cómo estás?’? ¿No ves que estoy con una camisa de fuerza? ¿Qué esperabas que te respondiera: ‘Estoy muy bien y bastante cómodo’?’ Cuando tenía 22 años y leí por primera vez Éxodo 20:5, comprendí que había sido engañado por la Iglesia católica. Sin embargo, aún no había leído lo suficiente de la Biblia para entender algo crucial: que defender la Biblia en bloque para protestar contra la idolatría era también un error, porque implicaba defender otras mentiras con las que Roma había rodeado esa verdad. Un año después, fanáticos religiosos en mi entorno familiar no toleraron que llamara idolatría a las prácticas católicas que ellos realizaban, contra las cuales yo protestaba indignado, ya que también fui adoctrinado para practicarlas desde mi infancia y me sentía defraudado; esa intolerancia se tradujo en persecución religiosa en mi contra, cuyo resultado fue el cautiverio que padecí en un manicomio durante semanas, como si yo fuera un loco. //103