Libre el rebaño, la jauría se descompone. Cuando los justos huyen, los impíos se devoran como bestias sin dirección. Es insostenible desde cualquier ángulo. El cordero se aparta de la carne; el lobo disfrazado se lanza sobre ella.

PARTE 3 – No era amor: Sandra me tendió una emboscada misteriosa fuera del IDAT (Lima, 1998) //19

La Maldición que Arruinó mi Carrera: ¿Por qué acepté la ayuda de ese tío traidor? – 3/3 //27

Yahvé y los otros dioses //37

José Carlos Galindo Hinostroza //11

La diosa Atenea, el dios Marte y el dios Júpiter: son dioses de pueblos ajenos al pueblo de Jehová, el Dios de los justos. Donde Dios dijo a los justos, su pueblo: ‘He puesto enemistad entre los justos y los injustos (Génesis 3:15; Proverbios 29:27): ojo por ojo contra el enemigo (Deuteronomio 19:16-21); nunca te vengues del justo, el justo es tu amigo; si él te hizo falta, fue por ignorancia o sin intención’, Roma dijo a todos: ‘Ofrece el otro ojo a tu injusto enemigo, ofrece la otra mejilla a los que te odian sin motivo y nunca te vengues de ellos (Mateo 5:38-39)’. Donde Dios dijo a los justos, su pueblo: ‘No tengas otros dioses delante de mí; no reces a seres creados; no des honor a escultura alguna, no son necesarias en absoluto. ¿Acaso yo, el que hizo el ojo, no puedo ver sin esas estatuas? ¿Acaso yo, el que hizo el oído, no puedo oír sin esas esculturas? Esas imágenes de fundición no son mis ojos ni mis oídos (Salmos 94:9; Habacuc 2:18; Jeremías 10:1-16)’, Roma, cambiando el nombre en la placa de las estatuas de sus antiguos dioses, dijo: ‘Ten a estos dioses, rézales a sus imágenes; dirige tu plegaria a estos intercesores porque Dios no puede oír sin ellos; arrodíllate delante de ellas. Además, no son dioses ajenos a Dios: mira los nombres que les pusimos, son servidores de Dios. Ellos harán llegar a Dios tu oración para que Dios pueda atenderla. No olvides dejar el dinero del sacramento; mantener estas estatuas limpias tiene un costo. Si quieres que nuestros dioses limpien tus recurrentes pecados con nosotros, danos el dinero para limpiar sus templos y estatuas…’. Al rezar a las estatuas, la gente hace lo mismo que los antiguos pueblos hacían con sus dioses: rogar ante sus imágenes. Por eso, aunque afirmen que solo adoran a Dios y que a las imágenes solo las veneran, en los hechos están adorando esas imágenes de fundición como sus dioses; implícitamente, de ese modo les dicen: ‘Ustedes son nuestros dioses’, tal como fue profetizado en Isaías 42:17. //20

El Papa Francisco afirmó en 2019 que Dios ama a todos los hombres, ‘incluso al peor’. Pero, si lees Salmos 5:5 y Salmos 11:5, verás que esos textos dicen claramente que Dios odia a los malvados. ¿Por qué 1 Pedro 3:18 afirma que el justo murió por los malos, si Proverbios 29:27 dice que los justos odian a los malos? Porque los injustos perseguidores del Imperio Romano engañaron, haciendo pasar sus propias palabras como si fueran las de los santos que persiguieron. Cuando veo al Papa negar con cinismo las pocas verdades que quedaron en la Biblia, resulta inevitable imaginar concilios corruptos donde ellos decidieron el contenido de la Biblia y donde los romanos destruyeron y escondieron palabras que antes persiguieron precisamente porque tenían ese propósito. No se convirtieron al mensaje de justicia; convirtieron ese mensaje en un mensaje de injusticia y, una vez convertido, lo difundieron. No se convirtieron al cristianismo: crearon esa religión en base a sus textos adulterados, y no solamente crearon esa religión. //39