El vinagre, los dados, la cruz, el odio por la injusticia y el amor a la justicia.

Yo soy José Galindo, creador del blog antibestia.com.

En esta oportunidad voy a hablar sobre las contradicciones relacionadas con la muerte de Jesús y con sus sentimientos hacia sus enemigos.

Durante toda la vida, por medio de películas, libros y predicaciones, nos han contado que Jesús, mientras moría en la cruz, oró por sus enemigos diciendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Nos presentaron a un Jesús que ama incluso a quienes lo mataron.

Pero eso no tiene sustento ni siquiera dentro de la propia Biblia. La Biblia contradice la Biblia.

Te voy a dar un ejemplo rápido. Revisa el Salmos 22 y el Salmos 69.

En el Salmo 22 aparece la escena en la que los soldados se reparten a la suerte las vestiduras de la víctima después de haber perforado sus manos y sus pies. Ese salmo fue escrito antes de Jesús y es presentado como profecía.

Ahora bien, en ese mismo texto, la víctima llama “perros” a sus enemigos. Eso no es amor al enemigo.

Luego revisa el Salmo 69. Ahí la víctima, cuando tiene sed y recibe vinagre, no ora por sus enemigos ni le pide a Dios que los perdone. Al contrario, pide castigo y maldición contra ellos.

Y hay otro detalle más. Según Evangelio de Mateo 27:19, Jesús era justo. Pero según Proverbios 29:27, los justos aborrecen a los malos.

Entonces, si Jesús era justo y los justos odian a los malos, ¿cómo puede ser verdad que Jesús amó a los enemigos y perdonó a los malvados que lo asesinaron?

Entonces, ¿qué pasó? ¿Por qué nos contaron una historia en la que Jesús ama a sus enemigos y reza por ellos mientras agoniza en la cruz?

Porque el imperio asesino escribió una historia a su conveniencia. No le convenía el “ojo por ojo”, así que habló contra el “ojo por ojo” y puso esa negación en boca de su propia víctima.

Saludos.