No se sostiene por ningún lado. Sin la invención de pecados y su necesidad de limpiarlos, ni la inventada necesidad de intermediarios, peregrinaciones, imágenes, estatuas y templos, los falsos profetas no hacen negocio; necesitan que se crea la mentira porque con la verdad no pueden hacer negocios. El cordero se asquea ante la carne sangrienta; el impostor disfrazado se excita, porque su alma no es de oveja, sino de bestia salvaje.

Jacob engañó a un ciego… ¿Y Dios lo amó? //37

En Aquel tiempo se levantará Miguel para resistir al mal: mejilla por mejilla. //7

Duras palabras contra la conscripción forzosa. //85

Las colonias que no quieren reconocer que son colonias… ¿Quién gobierna si se jura por su libro? ¿El gobernante que jura o los autores del libro? //35

¿Prefieres la tradición o prefieres la verdad? ¿Alguna vez en tu vida has leído esto? Habacuc 2:18: ¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿La estatua de fundición que enseña mentira, para que, haciendo imágenes mudas, confíe el hacedor en su obra? La mentira no la enseña la imagen, sino quien la usa para repetirte las mentiras del imperio que hizo de las imágenes religiosas un negocio. Sus mentiras son: ‘Ama a tus enemigos’. ¿Son los extorsionadores tus amigos? ¿Te suena lógico que el mensajero de la justicia haya dicho: ‘Ama a los extorsionadores’? Todos los días vemos cómo matan con injusticia. ¿No es el Diablo el que pide que los toleremos? ¿No es el Diablo el que los defiende del ‘ojo por ojo’ con mentiras? Exacto: no fue Jesús quien dijo no al ‘ojo por ojo’; fue el Imperio romano el que lo hizo, pero nos dijo que él lo hizo. El imperio lo mató, pero mintió diciendo que quedaron por él perdonados. El mismo imperio que rebautizó las imágenes de sus dioses: Minerva por María, Zeus por Jesús, Marte por Miguel. La pregunta es simple: ¿Vas a seguir repitiendo… o vas a empezar a cuestionar? Palabra de Satanás: ‘Dios se equivocó cuando dijo ‘vida por vida contra el asesino’. Me mandó a decir: ‘No los condenes a muerte, eso ahora es pecado’. Palabra de Satanás: ‘Si no bendicen a quienes los maldicen, maldicen mis enseñanzas y me maldicen a mí; entonces yo también los maldeciré en el día del juicio, diciendo: ‘Apartaos de mí, malditos; vayan al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles…’. (Cuando Satanás mezcla lo que enseña con lo que atacó con ira, su sermón se vuelve incoherente y queda en ridículo.) //37

Los mandamientos de Dios no fueron solo diez; además, han omitido el mandamiento más importante para castigar a quienes incumplen el que dice: “No matarás”: la pena de muerte para los asesinos, para lo cual Dios asignaba verdugos. No por ello apoyo todo lo contenido en la ley atribuida a Moisés, pues, si el Imperio Romano se apropió de los textos de la religión que aborreció, no dudo que haya adulterado gran parte del mensaje original. La justicia, la pena de muerte… y el misterio de los ‘diez mandamientos’. ¿Por qué nos dijeron que solo eran 10 los mandamientos de Dios, incluyendo este mandamiento? Éxodo 20:13: ‘No matarás’. Pero excluyendo este otro mandamiento: Éxodo 21:14: ‘Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera’. ¿Por qué, en la lista de mandamientos, reemplazaron uno de los mandamientos —el que ordena no dar honor a imágenes, incluyendo estatuas— para poner solo: ‘Amarás a Dios sobre todas las cosas’? Éxodo 20:5: ‘No te inclinarás a ellas ni las honrarás’. Cuando alguien comete un crimen atroz, ellos se oponen a la pena de muerte contra el criminal diciendo que Dios dijo: ‘No matarás’. Después te piden arrodillarte cada domingo ante sus imágenes. El Imperio romano no deseaba justicia; fue hostil con ella y adulteró muchos de sus mensajes en sus concilios. Por eso la Biblia también niega el ‘ojo por ojo’ (Mateo 5:38–39). //17