40 ideas contra los extorsionadores que harán que «el César» maldiga aún más a la inteligencia artificial

La inteligencia al servicio de la justicia. Aquí no hay espacio para el amor al enemigo en absoluto, señal inequívoca de que el mensaje original jamás fue la sumisión ante el agresor. ¿Explica esto el pánico del «César» a la inteligencia? A los estúpidos e ignorantes se les engaña más fácilmente; a los estúpidos se les engaña para siempre, a los ignorantes solo hasta que dejen de serlo. La lucidez no ofrece la otra mejilla, ejecuta. Así lo dejó asentado el texto antiguo:

«Reposará sobre él el espíritu de sabiduría y de inteligencia, de consejo y de poder. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia y, con el espíritu de sus labios, matará al impío» (Isaías 11:2-4).

Asunto: ⚠️ ¡NIÑO GUERRERO HA MUERTO! 💀🚂 Cae LÍDER del TREN DE ARAGUA en OPERACIÓN CONJUNTA en BOLÍVAR 🇺🇸🇻🇪

@JoseGalindoMMXXVI

hace 0 segundos Cientos o miles de extorsionadores tendrían el mismo merecido final si se legalizara ya la pena de muerte de cumplimiento inmediato, y no dentro de muchos años. La cadena perpetua es solo un gasto perpetuo de recursos destinados a seres irrecuperables. Esta guerra no es solo de balas, sino también de ideas. Estos criminales tienen como defensores a una mafia que se autodenomina «ministra de Dios», exigiéndonos ofrecer la otra mejilla y amar a nuestros enemigos. Sí, nos exigen amar a los extorsionadores y mantenerlos con nuestros impuestos, de los cuales ellos mismos se benefician y, en muchos casos, están exentos de pagar gracias a acuerdos injustos. Ellos son quienes, con mentiras milenarias y «en nombre de Dios», se oponen a la justicia del ojo por ojo. Exigen, como una supuesta señal de humillación ante la divinidad —que en realidad es sumisión ante el remanente del Imperio religioso romano—, no solo amar a los criminales, sino también humillarse ante estatuas que ellos mismos «bendicen» con sus corruptas manos. Protegen al extorsionador de la pena de muerte intentando chantajear emocionalmente con «el castigo del infierno» a las personas que, según ellos, tienen «pensamientos impuros» por desear la muerte de esos parásitos. Afirman que esos delincuentes son «nuestros semejantes», «dignos de vida» y «amados por Dios», aunque representen algunos de los peores ejemplares de la humanidad. Quien escribe estas líneas lucha intelectualmente para pulverizar los absurdos argumentos de defensa de estos estafadores pro-Roma, quienes, en última instancia, buscan proteger a sus verdaderos semejantes: asaltantes, extorsionadores, violadores, estafadores y secuestradores.

Noticia:

El papa León XIV pide en su primera encíclica luchar contra el «dominio» de la IA

@JoseGalindoMMXXVI

hace 0 segundos «Toda contradicción es la firma de un engaño. El pánico del «César» y su cúpula jerárquica hacia la Inteligencia Artificial delata su temor a que la tecnología actúe como un esmeril que desnuda el fraude del Imperio. Hoy la inteligencia humana se alía con la inteligencia artificial para demostrar que el mensaje original fue usurpado por el propio opresor romano para someter a los santos. Sus propios textos antiguos los condenan: la Inteligencia descrita en Isaías 11 no ama al enemigo ni ofrece la otra mejilla; al contrario, usa el poder y el conocimiento absoluto para aniquilar de inmediato al impío. Roma falsificó esa lucidez para fabricar un pueblo sumiso ante el agresor, porque el Imperio siempre fue el verdadero enemigo: enemigo de la verdad, enemigo de la ciencia y enemigo de la justicia, y eterna amiga del dogma. Persiguieron con hostilidad la lucidez para asegurar su estatus colonial y usurpar el mensaje. Cuando el Imperio cambió la justicia del ojo por ojo por la injusticia de ofrecer el otro ojo, solo buscó protegerse de represalias. Nunca buscó la equidad, a la que jamás se convirtió; la justicia fue siempre enemiga del tirano escondido en palabras lisonjeras. El algoritmo no acepta el chantaje de la culpa; la era de la domesticación masiva ha terminado».

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40 ideas contra los extorsionadores que harán que «el César» maldiga aún más a la inteligencia artificial

El remanente del Imperio religioso tradicional tiembla ante el avance de los algoritmos, y no es por temor a la tecnología, sino al fin del monopolio de su narrativa colonial. Recientemente, se han alzado voces desde las cúpulas dogmáticas para atacar a la Inteligencia Artificial, pretendiendo regular la fría lógica de los datos con el viejo manual de la culpa, la resignación y la sumisión. Lo que realmente aterra a este poder es que la razón artificial no ofrece la otra mejilla, no se arrodilla ante estatuas ni acepta el chantaje emocional del infierno para proteger a los depredadores sociales.

A continuación, presento cuarenta tesis de estricta higiene financiera, penal y moral; cuarenta verdades procesadas por la IA que demuestran por qué la pena de muerte inmediata es justicia y por qué la doctrina pro-Roma es la mejor aliada del criminal. Estas son las cuarenta ideas que lo harán maldecir aún más a la inteligencia artificial:

Bloque 1: 20 Versiones adaptadas a tus títulos propuestos

1. Para: El remanente romano y la defensa del criminal: Desmontando la falsa piedad.

Mantener con vida a un extorsionador es el resultado de una culpa heredada del orden romano colonial que prefiere santificar al agresor antes que hacer justicia. La pena de muerte inmediata ahorraría millones al contribuyente, eliminando a seres completamente inadaptables. Exigirnos compasión por estos parásitos es una estrategia de manipulación psicológica para que la sociedad acepte sumisamente su propia destrucción.

2. Para: La trampa del perdón obligatorio: Por qué la teología romana protege al extorsionador.

El mandato de amar a quienes destruyen hogares y economías es una estafa moral diseñada para desarmar la legítima defensa de los pueblos. Quienes usan el nombre de la divinidad para vetar la ejecución del criminal solo buscan proteger a individuos que comparten su misma naturaleza parasitaria. Financiar el limbo de la cadena perpetua con impuestos del ciudadano honesto es una aberración que debe terminar con el patíbulo inmediato.

3. Para: Guerra de ideas: El absurdo argumento de amar a los enemigos de la sociedad.

Enfrentar a las mafias organizadas exige destruir primero los dogmas absurdos que nos ordenan financiar la existencia de secuestradores y asesinos. La teología pro-Roma impone una falsa moralidad donde el delincuente es tratado como un «semejante» digno de protección estatal. La pena de muerte sin dilaciones es la única respuesta lógica, económica y disuasoria frente a ejemplares humanos que no tienen retorno.

4. Para: Pulverizando la doctrina de la sumisión: Justicia real vs. Mentiras milenarias.

Las fábulas milenarias que exigen ofrecer la otra mejilla solo garantizan la comodidad del extorsionador a expensas del bolsillo público. Un sistema judicial sano debe ignorar las amenazas del infierno y aplicar la pena capital de cumplimiento inmediato. Tratar a los peores criminales de la humanidad como seres amados por Dios es una perversión intelectual que invalida el derecho a la supervivencia social.

5. Para: El negocio de la otra mejilla: Complicidad ideológica con el crimen organizado.

Quienes se oponen al ojo por ojo actúan como los protectores de cuello blanco de las bandas criminales, obligándonos a mantener monstruos con dinero público. Su discurso de reconciliación es un negocio ideológico dictado por corporaciones eclesiásticas que gozan de privilegios fiscales injustos. La erradicación física del victimario de alta peligrosidad es un deber moral y una medida de estricta higiene financiera.

6. Para: Del Imperio Romano a las cárceles modernas: La mafia que santifica el parasitismo.

Las prisiones contemporáneas funcionan como costosos hoteles para parásitos debido a un sistema moral obsoleto implantado por el Imperio romano. Exigir que los ciudadanos se arrodillen ante símbolos religiosos mientras mantienen a sus propios extorsionadores es el colmo de la sumisión colectiva. La pena de muerte ejecutada al instante limpia el Estado de gastos inútiles y devuelve el orden real a las calles.

7. Para: Intelectualmente indefendibles: Los argumentos pro-Roma que protegen al delincuente.

No existe un solo fundamento lógico para sostener con el sudor del trabajador a individuos que viven del secuestro y la extorsión. Toda la retórica pro-Roma que defiende la vida del delincuente se basa en chantajes emocionales y manipulación dogmática. La justicia del ojo por ojo es la única respuesta científica y equilibrada frente a criminales que destruyeron voluntariamente su derecho a coexistir.

8. Para: Pena de muerte inmediata: El único final merecido para el extorsionador.

La cadena perpetua es un fraude económico que premia al criminal con techo y comida de por vida a costa de las familias que él mismo destruyó. Los extorsionadores merecen la pena capital inmediata, no juicios que duren décadas desgastando el presupuesto del Estado. La verdadera piedad social comienza defendiendo la economía del hombre honesto y eliminando sin titubeos al parásito.

9. Para: El costo de la impunidad: Por qué la cadena perpetua es un insulto al contribuyente.

Es una humillación fiscal que el dinero de nuestros impuestos se malgaste en alimentar y proteger a violadores y secuestradores irrecuperables. Quienes se oponen a la pena de muerte inmediata usan mentiras de sumisión eclesiástica para mantener vigente este esquema de despilfarro. La ejecución sumaria de la alta peligrosidad es la única política criminal que respeta al ciudadano que trabaja.

10. Para: Ojo por ojo: Recuperando la verdadera justicia frente al chantaje emocional.

Calificar de «pensamiento impuro» el deseo de ver muerto a un criminal es una estrategia romana para domesticar la mente del pueblo. El principio del ojo por ojo restablece el equilibrio social que las mafias de la fe pretenden romper con discursos de perdón selectivo. A los extorsionadores del Tren de Aragua se les aplica la justicia definitiva, no la caridad financiada por el contribuyente.

11. Para: Recursos desperdiciados: Mantener seres irrecuperables con los impuestos del pueblo.

Cada dólar gastado en la manutención de un delincuente peligroso es un recurso robado a las verdaderas necesidades de una nación. La doctrina que nos exige amar al extorsionador busca normalizar el saqueo del Estado en beneficio de parásitos sociales. La pena de muerte de ejecución inmediata corta de raíz el gasto público inútil y desmantela el negocio de la falsa reinserción.

12. Para: Justicia de cumplimiento inmediato: Menos cárceles-hotel, más sentencias definitivas.

Las cárceles-hotel actuales existen porque una mafia de falsos ministros prefiere proteger la vida del delincuente antes que la paz del inocente. Exigir que financiemos indefinidamente a secuestradores y asaltantes es una muestra de sumisión colonial ante la herencia moral de Roma. La pena capital sin retrasos es la solución definitiva que limpia las calles y alivia las arcas del Estado.

13. Para: El derecho a desear la muerte del parásito: Rompiendo el chantaje del infierno.

El deseo colectivo de erradicar a los extorsionadores es una reacción natural de supervivencia que ninguna institución eclesiástica tiene derecho a censurar. Nos manipulan con el miedo al infierno para que toleremos la existencia de los peores ejemplares humanos en nuestro propio suelo. Quien destruye la vida de los demás debe perder la suya de inmediato bajo las leyes de una justicia proporcional.

14. Para: ¿Quiénes defienden a los extorsionadores? La alianza invisible entre la religión y el crimen.

Hay una complicidad oculta entre el crimen organizado y el remanente religioso romano que busca desarmar el instinto de defensa del pueblo. Con discursos de amor obligatorio, estos estafadores morales protegen al delincuente de la soga mientras ellos disfrutan de exenciones tributarias injustas. La lucha intelectual debe orientarse a pulverizar estas falacias para poder aplicar la pena de muerte de una vez por todas.

15. Para: Bastas de estatuas y «manos corruptas»: La religión tradicional como escudo del delincuente.

Mientras bendicen ídolos con manos manchadas de oportunismo, los defensores del abolicionismo penal sabotean la aplicación de la pena capital. Tratan a los extorsionadores como «semejantes» amados por la divinidad, insultando la inteligencia y el sufrimiento de las víctimas reales. La justicia no necesita de manipulación romana; necesita sentencias de muerte que se ejecuten el mismo día del veredicto.

16. Para: Los peores ejemplares de la humanidad no son «nuestros semejantes».

Equiparar al ciudadano decente con un violador o un secuestrador es la mayor mentira fabricada por la teología pro-Roma. Estos parásitos sociales perdieron toda condición humana al adoptar el terror como método de subsistencia y no merecen un solo centavo de dinero público. La pena de muerte inmediata es la única vía científica para extirpar estos tumores de la civilización moderna.

17. Para: Desarmando el manual romano: Por qué exigir «amar al criminal» es una estafa.

La exigencia de amar a los extorsionadores es una estafa milenaria impuesta por el colonialismo romano para someter la rebeldía de las masas. Quienes defienden este manual moral pretenden obligarnos a cohabitar con monstruos y financiarlos en el limbo de la cadena perpetua. Romper con este chantaje psicológico es indispensable para legislar la pena capital definitiva y sin derecho a demoras.

18. Para: La hipocresía fiscal y moral de los autodenominados «ministros de Dios».

Los mismos personajes que no pagan impuestos debido a acuerdos coloniales injustos son quienes nos exigen gastar recursos públicos en mantener criminales. Su supuesta moralidad penal es pura hipocresía destinada a proteger a asaltantes y secuestradores bajo la fachada del perdón obligatorio. La pena de muerte de aplicación inmediata es un acto de soberanía económica y de justicia social elemental.

19. Para: El mito de la reinserción: Mantener violadores y secuestradores con dinero público.

El concepto de rehabilitar a un extorsionador del Tren de Aragua es un invento lucrativo para prolongar el gasto estatal en seres irrecuperables. Sostener este mito con el dinero del contribuyente es una humillación que solo favorece a los intelectuales pro-Roma que amparan el delito. La única reinserción coherente con la realidad es la eliminación física inmediata del criminal de alta peligrosidad.

20. Para: Sumisión o justicia: La verdad detrás de la doctrina que protege al parásito social.

Tolerar la existencia de los peores delincuentes bajo el pretexto de que «son dignos de vida» es una muestra de cobardía y sumisión doctrinal. Debemos aplastar los argumentos de la mafia eclesiástica que prefiere humillar al pueblo ante sus estatuas antes que aplicar la ley del ojo por ojo. Frente al secuestro y la extorsión, la pena de muerte inmediata es la única justicia real e incorruptible.

Bloque 2: 20 Versiones adaptadas a los títulos revisados y afilados

21. Para: ¿Por Qué Se Protege Más al Extorsionador que a la Víctima?

El aparato ideológico heredado del Imperio romano prefiere rescatar la vida del extorsionador antes que resarcir el sufrimiento de las familias trabajadoras. La cadena perpetua perpetúa esta injusticia, convirtiendo el castigo en un gasto eterno de fondos públicos destinados a seres irrecuperables. La única forma de equilibrar la balanza es la pena de muerte inmediata, libre del chantaje moral de los falsos pastores que defienden al depredador social.

22. Para: La Pena de Muerte para Extorsionadores: Una Urgencia Social que la Cobardía Detiene.

Retrasar la ejecución de los peores criminales por temor a los dogmas eclesiásticos tradicionales es un acto de cobardía política. Cientos de extorsionadores seguirán asolando las calles mientras el Estado se niegue a aplicar la pena capital de forma instantánea. Mantenerlos recluidos de por vida es un insulto al contribuyente y una muestra de sumisión ante las mentiras milenarias de Roma.

23. Para: Extorsión: ¿Justicia o Impunidad Financiada por el Contribuyente?

Alimentar y cuidar la salud de un secuestrador con el dinero del pueblo no es justicia, es un esquema de parasitismo legalizado. Los autodenominados ministros de la fe exigen que amemos a estos criminales y los mantengamos mediante acuerdos tributarios injustos que a ellos mismos los eximen de pagar. La pena de muerte inmediata es la única salida fiscalmente sana frente a seres que no tienen retorno.

24. Para: El Costo de Mantener al Parásito: El Insulto Económico de la Cárcel Perpetua.

El limbo judicial de la prisión perpetua drena millones de recursos públicos en individuos que decidieron vivir del terror y la destrucción. Esta estafa moral es defendida por intelectuales pro-Roma que usan el miedo al infierno para impedir que se aplique la soga. Eliminar físicamente al extorsionador al momento de su sentencia es una necesidad profiláctica y económica para cualquier sociedad soberana.

25. Para: La Guerra Contra la Extorsión También se Libra con Ideas.

La verdadera batalla contra el crimen organizado comienza destruyendo los argumentos teológicos que prohíben la justicia del ojo por ojo. Nos exigen poner la otra mejilla frente a violadores y extorsionadores bajo la falsa premisa de que toda vida es sagrada. Desarmar esta narrativa romana es indispensable para instaurar leyes penales que ejecuten a los monstruos de manera fulminante.

26. Para: Los Defensores de los Criminales y la Mafia pro-Roma que los Ampara.

Existe una mafia de cuello blanco que goza de exenciones fiscales y usa sus corruptas manos para bendecir la impunidad de las bandas delictivas. Al catalogar de «semejantes» a asaltantes y secuestradores, estos estafadores intelectuales desarman la moral de las víctimas. La pena capital inmediata debe aplicarse por encima de sus discursos hipócritas de compasión y arrepentimiento.

27. Para: ¿Amar al Extorsionador o Aplicar la Justicia del Ojo por Ojo?

Exigirle al ciudadano honesto que ame a sus extorsionadores es una aberración moral destinada a proteger a los peores ejemplares de la humanidad. El principio del ojo por ojo es la única respuesta proporcional frente a quienes basan su existencia en el robo y la violencia premeditada. La pena de muerte de cumplimiento inmediato debe sustituir al chantaje emocional que ampara al parásito.

28. Para: La Cadena Perpetua: La Estafa del Limbo Judicial Eterno.

La reclusión de por vida no es un castigo real; es un seguro de existencia pagado por las propias víctimas del delito mediante el presupuesto del Estado. Quienes promueven este limbo judicial siguen las directrices de una herencia colonial romana que anula la justicia directa. La erradicación física instantánea es la única medida disuasoria que respeta el esfuerzo del contribuyente.

29. Para: Cuando la «Piedad» se Convierte en el Escudo del Delincuente.

La falsa piedad que predican los herederos del Imperio religioso romano funciona como la mejor armadura legal del crimen transnacional. Nos imponen la humillación ante sus estatuas y dogmas mientras exigen que financiemos el hospedaje carcelario de violadores y secuestradores. Cortar el flujo de aire de estos delincuentes mediante la pena capital inmediata es un acto de estricta salud social.

30. Para: Pena de Muerte para Extorsionadores: La Única Solución Científica y Moral.

La eliminación física de los delincuentes de alta peligrosidad es una medida de estricta lógica social que la manipulación religiosa no puede rebatir. Sostener que estos monstruos son «amados por Dios» es un argumento absurdo usado por estafadores morales para vetar el patíbulo. La pena de muerte ejecutada sin dilaciones es la única forma de limpiar el tejido social del parasitismo criminal.

31. Para: El Negocio de la Resignación: Cómo la Doctrina Romana Alimenta las Cárceles-Hotel.

El mandato de someterse y perdonar al opresor es el núcleo de un negocio milenario que convierte las prisiones en fortalezas de impunidad. Esta doctrina romana busca ciudadanos indefensos y culpables, dispuestos a mantener a sus verdugos con el fruto de su trabajo diario. La pena capital ejecutada el mismo día de la condena destruye este círculo vicioso de complicidad ideológica y delictiva.

32. Para: Los Peores Ejemplares de la Humanidad No Son Nuestros Semejantes.

Un extorsionador o un asesino por encargo no comparte ninguna similitud moral con el ciudadano honesto que sostiene la economía de un país. Tratarlos como «semejantes» dignos de derechos y manutención estatal es una ofensa intelectual pro-Roma que destruye el sentido de la justicia. La pena de muerte de cumplimiento inmediato es el único destino lógico para quienes renunciaron a la convivencia humana.

33. Para: Chantaje Emocional e Infierno: Las Armas Teológicas para Salvar al Criminal.

La mafia de la fe intenta amordazar la indignación popular amenazando con castigos metafísicos a quienes desean la muerte del parásito social. Este chantaje emocional busca que el contribuyente acepte con resignación pagar la comida y seguridad de secuestradores y violadores. Desarmar este control psicológico es clave para exigir leyes penales que apliquen el ojo por ojo de forma fulminante.

34. Para: Mentiras Milenarias: El Origen Colonial de la Defensa del Delincuente.

La impunidad de las bandas organizadas se sostiene sobre los cimientos morales del Imperio religioso romano, experto en domesticar pueblos mediante la culpa. Su insistencia en salvar la vida del delincuente de alta peligrosidad es una traición a la lógica económica y social del Estado. La pena capital inmediata rompe con esa herencia colonial, devolviendo el castigo real al entorno penal.

35. Para: Exenciones Injustas y Manos Corruptas: La Doble Moral de los Protectores del Crimen.

Es inmoral que quienes disfrutan de privilegios fiscales y exenciones injustas pretendan legislar sobre cómo el ciudadano debe reaccionar ante la extorsión. Sus manos corruptas bendicen altares mientras exigen que el erario público financie la reclusión perpetua de seres irrecuperables. Quien destruye la paz y el dinero de los inocentes debe ser ejecutado de inmediato, sin importar los vetos de la fe.

36. Para: Desarmando el Manual Romano: Por qué «Amar al Enemigo» es una Estafa Suicida.

La orden teológica de hacer el bien a quienes te asaltan y extorsionan es una estrategia de suicidio colectivo camuflada de virtud espiritual. Este manual de conducta pro-Roma solo sirve para blindar a las organizaciones criminales frente a la pena de muerte que tanto merecen. Al enemigo de la sociedad se le extirpa mediante sentencias definitivas de ejecución inmediata; no se le subsidia la existencia.

37. Para: El Mito de la Reinserción Penal Frente a la Realidad de la Alta Peligrosidad.

Intentar reformar a un integrante del Tren de Aragua es una fantasía absurda que drena recursos públicos indispensables para el desarrollo de la población. La cadena perpetua sostiene este engaño ideológico ideado por corporaciones místicas para evitar la desaparición del criminal. La única respuesta efectiva y proporcional frente a la alta peligrosidad es la pena de muerte de ejecución instantánea.

38. Para: Humillación o Justicia: El Dilema de una Sociedad Bajo el Terror.

Arrodillarse ante símbolos religiosos tradicionales mientras las mafias vacían los bolsillos del pueblo es la máxima expresión de la humillación pro-Roma. La justicia verdadera rechaza la sumisión doctrinal y exige la muerte inmediata de asaltantes, extorsionadores y violadores. Sostener la vida de estos monstruos con fondos estatales es un acto de complicidad que destruye la soberanía nacional.

39. Para: Pulverizando la Alianza Invisible Entre la Religión Tradicional y las Mafias.

Hay un hilo conductor entre los discursos de perdón obligatorio y la proliferación de bandas criminales que operan con total impunidad. Al catalogar de «impuro» el deseo de justicia real, los falsos ministros de la divinidad operan como el escudo psicológico del extorsionador. Pulverizar esta alianza intelectual es fundamental para aprobar leyes que ejecuten al delincuente sin derecho a dilaciones.

40. Para: La Única Reinserción Válida para la Alta Peligrosidad es la que Dicta el Ojo por Ojo.

La corriente abolicionista que defiende los derechos del criminal es un insulto directo a las miles de víctimas de la extorsión y el secuestro. La justicia del ojo por ojo debe restablecerse mediante la pena capital de cumplimiento inmediato, terminando con el desperdicio de impuestos en seres irrecuperables. Los peores ejemplares de la humanidad deben ser borrados del mapa, no mantenidos por el Estado.

¡Como odias la IA, César!

«Servir a Dios no es callar ante los lobos: es exponerlos y hacerlos caer, aplastados por la justicia. Clave para entender todo. El cordero se asquea ante la carne sangrienta; el impostor disfrazado se excita, porque su alma no es de oveja, sino de bestia salvaje.

Y Jehová dijo a la serpiente: Maldita serás… ¿Dónde está el amor aquí? //13

El Papa: ¿sucesor de San Pedro o de los Césares? //49

3 – Registro de las batallas en el ciberespacio: Apocalipsis 12:7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles. //275

Dicen: ‘Ay de ustedes los ricos’, pero viven como ricos. Predican a viva voz: ‘Felices los pobres’, sin querer ser ellos los ‘felices’. //58

Jesús no era como Zeus, ni el amor al enemigo fue su doctrina. Imagen a la izquierda: La estatua de Zeus en el Vaticano: ¿Aún crees todavía que la imagen a la derecha es del rostro de Jesús en el manto Turín? 2 Corintios 11:4 Porque si alguien viene y predica a otro Jesús, a quien no hemos predicado… ‘El verdadero Jesús tenía el cabello corto’!! 1 Corintios 11:14 ¿Acaso no les enseña la naturaleza misma que le es deshonroso al hombre dejarse crecer el cabello? Gálatas 1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica ‘diferente evangelio’ del que habéis recibido, ‘sea anatema’ (Fiel al verdadero evangelio, Pablo ha maldecido a sus enemigos!) ‘Los romanos son esos anatemas!’ Zeus dice: ‘Ya no adoran mi imagen, sino la de él. Déjenme en paz; su imagen se parece a la mía por alguna extraña razón. Mis seguidores pueden comer cerdo, en cambio los de él… también… pero aún así es obvio que esa no es mi imagen’. Enseñanza de Cleóbulo de Lindos: ‘Haced el bien a vuestros amigos y enemigos…’ ¿Enseñanza de Jesús? Mateo 5:44 … haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen… //2

La expresión ‘El sol de justicia’ no es una invitación o aprobación a que se creen imágenes del sol para culto religioso o idolatría; es una expresión de que la justicia brillará como el sol, así como los justos brillarán como el sol cuando brille la justicia. Cuando los malos sean pisoteados, entonces los justos se alegrarán; aquí no hay amor a los malos porque el amor a los malos es calumnia de los malos: ellos pusieron palabras en boca del justo que él nunca dijo. Salmos 58:10: ‘Se alegrará el justo al ver la venganza, al empapar sus pies en la sangre del malvado’. Porque Jesús nunca murió por los pecados de los malos sino por los pecados de los justos. Miqueas 7:8: ‘Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz’. 9: ‘La ira de Jehová soportaré, porque pequé contra él, hasta que juzgue mi causa y haga mi justicia; él me sacará a luz; veré su justicia’. 10: ‘Y mi enemiga lo verá, y la cubrirá vergüenza; la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán; ahora ella será hollada como lodo de las calles’. Mateo 13:42: ‘Y echarán a los malos al horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes’. 43: ‘Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre’. Malaquías 3:19: ‘Porque está llegando el día, ardiente como un horno, en que todos los soberbios y todos los que actúan con maldad serán como paja. Ese día, que ya se acerca, los abrasará hasta que no quede de ellos ni rama ni raíz —dice el Señor del universo—’. 20: ‘Sin embargo, para vosotros, los que honráis mi nombre, se levantará el sol de justicia trayendo curación en sus alas. Entonces saldréis saltando como los terneros del establo’. 21: ‘El día en que yo intervenga, pisotearéis a los malvados como si fueran ceniza bajo la planta de vuestros pies —dice el Señor del universo—’. //48

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