Según Lucas 17:28-30, los días en que se manifieste el Hijo del Hombre serán como los días de Lot y los días de Noé. Ahora bien, según Génesis 6 y Génesis 19, en aquellos días Dios salvó únicamente a los justos, mientras que los injustos perecieron.
Si los sentimientos y juicios de Dios son estables, ¿por qué encontramos pasajes como Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…»? ¿Y por qué se afirma que el justo fue entregado por los injustos, como se expresa en 1 Pedro 3:18: «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos…»?
¿No será que Dios nunca cambió sus sentimientos hacia el mundo rebelde, sabiendo de antemano, tal como indica Daniel 12:10, que los malos no entenderían ni abandonarían su maldad? ¿No evidencian estas contradicciones la presencia de ideas ajenas injertadas entre palabras sagradas, reflejando la persistente hostilidad del mundo hacia los principios de la justicia?
La mujer de Lot miró hacia atrás porque su corazón seguía ligado al mundo condenado. En cambio, la mujer que se salvará avanzará de la mano del ángel del Eterno, sin volver la vista al pasado, con el único deseo de habitar un mundo nuevo, libre de la injusticia que provocó la condena del mundo que abandona.
Según la parábola de los labradores malvados y el castigo pronunciado contra ellos, Jesús hizo alusión a la profecía de Salmos 118 acerca de la piedra despreciada por los constructores. ¿No es esa piedra la justicia misma? ¿No declara Salmos 118:20: «Esta es la puerta de Yahweh; por ella entrarán los justos»?
Si solo los justos atraviesan esa puerta, la historia de Sodoma cobra un sentido idéntico: los hombres injustos que intentaron asaltar la casa del justo Lot fueron heridos con ceguera y jamás hallaron la entrada. Es el mismo patrón que aparece en Isaías 6, donde el pueblo rebelde es endurecido y enceguecido, mientras el remanente santo es preservado.
La piedra rechazada, la puerta reservada para los justos, la ceguera de Sodoma y el endurecimiento anunciado por Isaías no son hechos aislados; son un mismo mensaje. Si sabes unir las piezas, esta es para ti una puerta al entendimiento. No existe amor universal en Salmos 118:20; existe una puerta por la que solo entrarán los justos.

«Quieren tu vida para sus guerras, no para tu libertad. Un gobierno que obliga a morir no merece ser obedecido. Para quienes prestan atención. El imperio solar engañó con palabras bellas, pero la verdad no murió: se escondió en parábolas, esperando ojos justos que la comprendieran.
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Si fuera cierto que todos somos hijos de Dios y, por ello, iguales ante Él, ¿cómo se explica entonces esto? Proverbios 10:24: ‘Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean.’ El proverbio explica intereses opuestos, y es obvio: la justicia es el deseo de los justos y el temor de los injustos. Sigamos razonando: nos dicen que ‘evangelio’ significa ‘la buena nueva’. Si para los justos la buena nueva es la justicia, ¿es acaso también eso una buena noticia para los injustos? Ahora, hazte esta pregunta: ¿qué mensaje aborreció el injusto Imperio romano, uno de justicia o uno de injusticia? Exacto, por eso la Biblia se contradice: se contradice porque el Imperio romano adulteró el mensaje original y nos presentó, por medio de sus concilios, uno corrupto, uno donde el justo da su vida por sus enemigos: 1 Pedro 3:18: ‘Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios; siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.’ Sin embargo, la realidad es que los justos nunca darían su vida por los malvados, porque los justos odian a los malvados; asimismo, el malvado Imperio romano jamás difundiría el auténtico mensaje de los justos, porque los malvados, a su vez, odian a los justos: el odio entre justos e injustos es recíproco. Proverbios 29:27: ‘Los justos detestan a los malvados, y los malvados detestan a los justos.’ El justo, entonces, debe enfocar adecuadamente sus deseos para que su poder no sea destruido: Daniel 12:7: ‘Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.’ El injusto debe temer para que esos temores se concreten. En ese sentido, los injustos eligen el camino que Dios aborrece; por eso Dios dice: Isaías 66:4: ‘También yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos y escogieron lo que me desagrada.’ Este blog se parece a un platillo volador que, viajando a gran velocidad, difunde rayos de luz en diferentes rincones de la tierra para canalizar adecuadamente el deseo de todos los justos, un platillo volador que llama a otros hombres a construir más platillos voladores para unir fuerzas, desplegando sus puertas de rescate para los justos en diferentes lugares del mundo, y así sus deseos se hagan realidad más rápidamente, de forma directa, sin ondulaciones: Daniel 12:3: ‘Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.’ Y entonces: Mateo 13:43: ‘Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre; el que tiene oídos para oír, oiga.’ Salmos 118:19: ‘Abridme las puertas de la justicia; entraré por ellas, alabaré a JAH.’ Salmos 118:20: ‘Esta es la puerta de Jehová; por ella entrarán los justos.’ Proverbios 11:8: ‘El justo es librado de la tribulación, mas el impío entra en lugar suyo.’ Los justos deben salvarse de la calamidad, aunque los reyes de la tierra y sus ejércitos se le opongan: Apocalipsis 19:19: ‘Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército.’ Daniel 12:1: ‘En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.’ Levítico 21:13: ‘Tomará por esposa a una mujer virgen; no tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer.’ //105
La resurrección de Jesús: Una mentira del Imperio romano. Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el domingo es el ‘día del Señor’ porque Jesús resucitó ese día, y citan Salmos 118:24 como justificación. También lo llaman ‘el día del sol’. Sin embargo, según Mateo 21:33-44, el regreso de Jesús se relaciona con Salmos 118, lo cual no tiene sentido si ya resucitó. ‘El día del Señor’ no es un domingo, sino el tercer día profetizado en Oseas 6:2: el tercer milenio. En ese tiempo no muere, pero sí es castigado (Salmos 118:17-24), lo que implica que peca. Si peca, es porque ignora; y si ignora, es porque tiene otro cuerpo. Esto no puede ocurrir si se resucita con el mismo cuerpo y la misma conciencia. Conectando Oseas 6:2 y Salmos 90:4, vemos que la profecía nunca habló de días de 24 horas ni de una sola persona, sino del tercer milenio y de muchas personas: habla de la reencarnación de todos los justos. El 25 de diciembre no corresponde al nacimiento del Mesías, sino a la fiesta pagana del Sol Invictus, el dios solar del Imperio romano, posteriormente disfrazada como ‘Navidad’ para ocultar su origen. Por eso lo vinculan con Salmos 118:24 y lo llaman ‘el día del Señor’, cuando en realidad aluden al sol, pues dan culto a su imagen. Si se les pregunta: ‘¿Dónde está Jesús?’, ellos muestran Hechos 1:6-11, otro mensaje inventado por Roma, y afirman: ‘Jesús está en el cielo; ascendió tras resucitar y vendrá desde allí’. Pero Ezequiel 6:4 ya lo advertía: ‘Vuestras imágenes del sol serán destruidas’. Éxodo 20:5 lo prohíbe: ‘No te inclinarás ante imagen alguna’. Citar estas leyes no me convierte en defensor de todas las leyes bíblicas, pues Roma persiguió un mensaje completo, no solo las enseñanzas de Jesús, que formaban parte de un mensaje sin contradicciones. Por ello, es lógico suponer que adulteró y/u ocultó todo desde la raíz (la Ley y los Profetas). Existen muchas contradicciones en los libros de Moisés que así lo demuestran: Génesis 4:15 — asesino protegido de la pena de muerte, vs. Números 35:33 — asesino condenado a muerte. También existen contradicciones en los mensajes de los profetas: Ezequiel 33:13-14 — los justos y los injustos pueden llegar a ser lo opuesto, vs. Daniel 12:10 — los justos y los injustos nunca pueden llegar a ser lo opuesto. //35
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