El satanismo y su ocultismo quedan al descubierto ante la luz de la verdad y la fuerza de su coherencia.

El satanismo puede presentarse de forma abierta o permanecer encubierto bajo la apariencia de una supuesta “lealtad a Dios”, induciendo al error a cientos de millones de personas que no se esfuerzan en reflexionar ni en examinar las cosas con pensamiento crítico.

Daniel 8:25: Mediante su astucia hará que el engaño prospere en sus manos; su corazón se llenará de orgullo, y sin advertencia destruirá a muchos. Incluso se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por intervención humana.

Isaías 28:15: Porque habéis dicho: “Hemos hecho un pacto con la muerte y un acuerdo con el Seol; cuando pase el torrente del azote no nos alcanzará, porque hemos tomado la mentira como refugio y en la falsedad nos hemos ocultado.”

Muchos mencionan estas profecías, pero casi nadie se ha tomado el trabajo de señalar las contradicciones presentes en la Biblia. En mi caso es diferente. A lo largo de los videos de mi canal podrás ver cómo refuto numerosos dogmas que se apoyan en pasajes bíblicos contradictorios.

Reflexiona en esto: si Miguel se levanta contra el Diablo en el tiempo final, eso implica que el Diablo domina el mundo hasta ese momento. ¿De verdad crees que Satanás permitiría que la Biblia fuese el libro oficial de una de las religiones más influyentes del mundo —un mundo donde él ejerce su poder mediante el engaño— si ese libro no contuviera mensajes infiltrados por él?

De ese modo, muchas personas terminan practicando satanismo sin darse cuenta, porque otros lo practican conscientemente y engañan a muchos para que lo sigan sin saberlo. Si la profecía afirma que Satanás habla como adversario de Dios, es razonable entender que, si Dios dijo “ojo por ojo”, Satanás diría “ofrece la otra mejilla”. Pero como el nombre Satanás significa “el acusador” o “el falso testigo”, este habría dado falso testimonio acerca de Jesús, atribuyéndole enseñanzas que no eran suyas.

Daniel 7:25 dice: “Y hablará palabras contra el Altísimo…” ¿Crees que Satanás se limitaría únicamente a hablar contra Jesús? Evidentemente no. También habría hablado contra Moisés y contra los profetas; por eso aparecen mensajes injustos en la Biblia que entran en conflicto con otros mensajes justos presentes en la misma Biblia.

Así surgen ejemplos como estos:

  • Génesis 4:15: un asesino protegido de la pena de muerte.
  • Números 35:33: el asesino condenado a muerte.
  • Ezequiel 33:18–20: el justo puede volverse injusto y el injusto puede volverse justo.
  • Daniel 12:10: el justo no puede volverse injusto y el injusto no puede volverse justo.

Ahora bien, si realmente el injusto pudiera volverse justo, el mensaje original de Jesús no habría sido perseguido, sino aceptado por todos.

Y esto no se limita únicamente a la Biblia. Existen otras religiones dominantes que consideran sagrados distintos libros. Pero si son religiones influyentes en el mundo, y a Satanás se le dio autoridad sobre todas las naciones, entonces tampoco pueden estar libres del engaño de quien domina el mundo.

Apocalipsis 13:7: “Y se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.”

No hablamos aquí de poder político, como muchos suelen afirmar, sino de poder religioso. Observa, por ejemplo, lo que ocurre en países como Perú cuando los gobernantes asumen sus cargos: suelen jurar delante de una cruz y de la Biblia. En cambio, los dirigentes del Vaticano no juran ante la constitución de ningún país cuando son elegidos.

¿Por qué, entonces, algunas personas se inclinan ante la imagen de una calavera? Si eso no es un culto a la muerte, ¿qué lo sería? El simple hecho de postrarse ante un objeto para rendirle culto religioso ya constituye idolatría, y por lo tanto algo de carácter satánico. Si en la imagen adorada aparecen símbolos como una calavera, una serpiente, la luna o el sol, ahí se revela el mismo patrón: el satanismo sigue promoviendo el culto al sol, a la luna, a la muerte y, en definitiva, a Satanás, representado por la serpiente.

Además, dentro de sus rituales, mientras adoran criaturas, confiesan repetidamente que son pecadores; es decir, declaran que continuarán pecando incluso hasta la hora de su muerte. Pero Dios no desea que su pueblo permanezca pecando hasta morir dentro de las religiones de Babilonia. Por eso el llamado es claro:

Apocalipsis 18:4: “Salid de ella, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados ni recibáis de sus plagas.”

Babilonia no es una sola religión —no te confundas—. Babilonia es más bien un conjunto de religiones cuyo sistema gira alrededor de la idolatría y la mentira.

Por eso sus dirigentes se encuentran, se saludan con abrazos y promueven acuerdos entre sí; por eso establecen religiones oficiales en ciertos países y se reparten el poder religioso entre ellos. Mientras tanto, le repiten a la gente una idea absurda para que continúe siguiéndolos: “Todas las religiones aquí presentes llevan al mismo Dios.”

Sin embargo, quienes aceptan ese discurso rara vez se detienen a pensar: “Si estos caminos, cuyas enseñanzas se contradicen entre sí, conducen al mismo Dios, entonces el dios que proponen ¿no sería la contradicción misma? ¿Acaso Dios se contradice y ofrece mensajes distintos —incluso opuestos— adaptados al gusto de cada creyente?”

Cuando los mensajes se ajustan para agradar y ser aceptados por distintos públicos, eso se llama sincretismo. Y donde hay sincretismo hay mezcla de doctrinas, acomodación interesada, mentiras y comercio: vendedores y clientes, pero no un mensaje verdaderamente justo. Porque si un mensaje justo se altera para agradar a quien paga o a quien quiere oírlo, deja de ser un mensaje justo.

Por eso a Babilonia se la describe como ramera: porque comercia con sus palabras, vende sus halagos y distribuye sus mentiras.

La muerte dice: Con engaños yo, la muerte, entré en el mundo, y con engaños tengo a millones arrodillados ante mi símbolo y, así, ante el pecado; pecado que les hago decir que cometerán “ahora y en la hora”… en que me los lleve.

Deuteronomio 4:15–19 (resumen aclarado):

No hagan imágenes ni figuras —de hombre, mujer, animales, aves, reptiles o peces— para inclinase ante ellas o servirlas. Tampoco levanten los ojos al cielo para adorar al sol, la luna, las estrellas o el ejército del cielo.

La serpiente de bronce que Moisés hizo por encargo de Dios era especial porque las personas que la miraban se sanaban (Números 21:7-9), pero con la bendición de Dios fue destruida por el rey Ezequías porque la gente había empezado a adorar a la estatua de la serpiente y también a la estatua de una mujer (2 Reyes 18:1-7).

Hoy vemos a la imagen de la luna, de la serpiente y de la mujer siendo adoradas en un solo ídolo. ¿Y quién guía a la gente a estas prácticas pecaminosas? Babilonia, la que mostró desde el principio el irrespeto por las leyes de Dios; por ello adulteró mensajes para así negar el ojo por ojo.

La serpiente dice: Pensaron que aquí ustedes me pisaban, pero aquí ustedes son mis presas: arrodillados, me adoran. Yo, la serpiente, los engañé con mi astucia, como engañé a mis presas desde el principio.

Daniel 12:1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.

La muerte dice: “Peco contra Dios y seguiré pecando contra Dios hasta que muera [con] nuestros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.”

Apocalipsis 20:14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Salmos 118:17 No moriré, sino que viviré, 

Y contaré las obras de JAH.

18 Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia;

Entraré por ellas, alabaré a JAH.

20 Esta es puerta de Jehová;

Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído,

Y me fuiste por salvación.

22 La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.