5 – Registro de las batallas en el ciberespacio: Apocalipsis 12:7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles.

@JoseGalindoMMXXVI

hace 0 segundos Veo una estrategia de disidencia controlada de manual: Paso 1: Crítico la religión tradicional para que veas que soy «libre» y pienses que estoy de tu lado. Paso 2: Vacío los conceptos históricos y de juicio de las escrituras, transformándolos en «procesos del inconsciente» o «miedos del ego». Paso 3: Te devuelvo a la misma estructura ritual de siempre (la Semana Santa, la Pascua, los mitos solares), pero ahora diciéndote que la celebres de forma «consciente». Al final, el resultado para el sistema es el mismo: el individuo sigue atrapado en la matriz ritual y de comportamiento que Roma impuso, pero con el ego inflado pensando que es un «iniciado espiritual» porque lo entiende desde la psicología y no desde el catecismo. No son liberadores; son los relacionistas públicos de la vieja teología imperial, reempaquetada para el siglo veintiuno. El expositor dice que leer los textos de forma literal lleva a «radicalismos brutales» (minutos 07:0407:08) y se queja de que el catolicismo te obliga a aceptar un «paquete completo» de 44 dogmas (minutos 05:1105:54). Sin embargo, su supuesta «libertad» consiste en tirar a la basura el rigor literal e histórico de los textos para inventarse un misticismo a la carta donde él decide qué creer y qué no. Al diluir los hechos en puras metafforas psicológicas, el expositor hace exactamente lo que el Imperio Romano buscaba: neutralizar la precisión de las profecías y la Ley para que nadie pueda auditar el fraude documental. Las «bestias» de Daniel y «Satán» no son complejos psicológicos o procesos del ego como afirma entre los minutos 13:45 y 18:15, sino imperios físicos reales. La Cuarta Bestia (el Imperio Romano) no operó en el plano de las ideas abstractas, sino alterando físicamente los escritos antiguos, creando falsas copias y adulterando la Ley y los Profetas para cumplir su agenda política de dominación global: «pensará en cambiar los tiempos y la ley». En el material visual del video se perpetúa la clásica iconografía falsa del mesías occidental, cuya fisonomía de barba y cabello largo coincide milimétricamente con la estatuaria clásica de Zeus y Júpiter del Vaticano. Al confrontar este diseño romano con 1 Corintios 11:14, donde se cataloga como una «deshonra» que el hombre se deje crecer el cabello, surge la pregunta obligada: ¿A quién representa realmente la iconografía oficial de la fe que estos canales siguen promocionando? Si Gálatas 1:9 llama maldito (anatema) al que predica un evangelio diferente, ¿no nos dice esa misma lógica que el texto adulterado es precisamente el que manda a bendecir al enemigo en Mateo 5:44, copiando la filosofía helénica del sabio griego Cleóbulo de Lindos («Haced el bien a vuestros amigos y enemigos…»)? En Mateo 4:9, el relato sitúa al diablo exigiendo: «Todo esto te daré si te postras y me adoras», recibiendo como respuesta un tajante rechazo basado en Deuteronomio 4:15-19, donde se establece la prohibición absoluta de adorar imágenes, y se aclara que Dios, para evitarlo, no se mostró con la apariencia de figura alguna, ni siquiera humana. Sin embargo, el mismo Nuevo Testamento romano valida en Lucas 17:11-19 que los hombres se postren a los pies de Jesús, y en Hebreos 1:6 ordena: «Adórenle todos los ángeles de Dios», anulando el Salmo 97:7 («Adoren a Jehová todos los dioses»). ¿Por qué el texto introduce a un personaje que termina aceptando y exigiendo exactamente el mismo protocolo de adoración física que el diablo pidió en el desierto? Si no ves el mal en el mundo (minuto 22:45), ¿cómo lo enfrentas? ¿No es esto lo que desearon siempre los operadores del mal: «No te resistas al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra» (Mateo 5:39)? Si Dios mandó taxativamente en su ley quitar el mal, decretando en Deuteronomio 13:5, 17:7 y 19:19 «y quitarás el mal de en medio de ti», ¿quién mandó a tolerarlo sino el ego del Diablo, el calumniador del imperio perseguidor que necesitaba súbditos sumisos? Mientras el Nuevo Testamento romano introduce el mandamiento de amar al enemigo bajo la premisa de un Padre que hace salir su sol sobre malos y buenos (Mateo 5:44-45), los profetas describen un escenario opuesto: el Salmo 5:4-5 afirma categóricamente que Dios «aborrece a todos los que hacen iniquidad», Isaías 42:13 presenta a Jehová saliendo «como guerrero contra sus enemigos», y Nahum 1:2 sentencia que Jehová «guarda enojo para sus enemigos». Si según Mateo 5:17-18 Jesús vino a confirmar la Ley y los Profetas, ¿cómo puede una doctrina anular de forma tan flagrante los decretos del Dios de los profetas? ¿Fue una contradicción de Jesús o una manifiesta reescritura de Roma?

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@JoseGalindoMMXXVI

hace 0 segundos El problema de la alteración documental alcanza las raíces del Antiguo Testamento debido a la intervención editorial del sistema imperial. Romanos 9:13 cita el pasaje: «Amé a Jacob, y aborrecí a Esaú». Sin embargo, el propio registro de Génesis 25 y 27 expone que Jacob se aprovechó de la debilidad de su hermano y engañó a su propio padre ciego para usurpar la bendición. Dado que la misma Escritura condena textualmente estos actos—Deuteronomio 27:18 dice «Maldito el que haga errar al ciego en el camino» y el Salmo 5:5 reitera que Dios aborrece la iniquidad—, ¿cómo puede afirmarse que un Dios de justicia amó a un usurpador que violó sus propias leyes? ¿No apunta esto a que las falsas copias del «Antiguo Testamento» fueron adulteradas retroactivamente por el mismo diseño que dio origen al judaísmo actual? La manipulación de los escritos antiguos se evidencia al cruzar pasajes que quiebran la justicia del Creador. En Génesis 4:15, el relato protege a un asesino (Caín) decretando venganza séptuple para quien lo toque, mientras que en Números 35:33 se ordena la pena de muerte estricta para que la tierra sea expiada de la sangre derramada. Asimismo, Levítico 19:28 prohíbe tajantemente hacer señales o cortes en la piel, pero en Génesis 17:11 se impone obligatoriamente la circuncisión, exigiendo mutilar el cuerpo creado por Dios. Incluso el comportamiento de los justos fue alterado: en Génesis 19 se describe a Lot postrándose ante ángeles, rompiendo la prohibición absoluta de Deuteronomio 4:15-19 de humillarse ante cualquier figura o criatura, justificando sutilmente la adoración física que Roma introdujo después. Esta adulteración editorial de los textos antiguos coló pasajes como Ezequiel 33:11, donde se afirma que Dios no quiere la muerte del impío sino que este se reforme, una contradicción absoluta con la ley del «ojo por ojo» (Éxodo 21:24) y con la destrucción fulminante de Sodoma. Esta idea de que el malo puede volverse justo mediante la tolerancia busca validar la agenda de amar al enemigo, pero la sentencia real e irreversible para el tiempo del fin quedó registrada en Daniel 12:10: «los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá». En la narrativa de la tentación se cita el Salmo 91: «Él enviará a sus ángeles para que te sostengan». No obstante, el texto omitido del mismo Salmo estipula: «Caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegará». Si el desenlace histórico fue una muerte pública ante miles en una cruz, ¿se cumplió realmente el blindaje del Salmo 91, o los redactores imperiales manipularon la Escritura para armar un relato falso sacado de contexto? Entre los minutos 35:15 y 44:50, el expositor valida y promociona abiertamente el mito de la resurrección corporal ungiéndolo con paralelismos agrícolas y mitológicos (Osiris, Quetzalcóatl), pidiendo abordarlo como un hecho simbólico y no literal. La teología romana sostiene una resurrección dominical y una ascensión física (Hechos 1:6-11) precisamente para encajar con la fiesta pagana del Sol Invictus. Sin embargo, en Mateo 21:33-44 se relaciona el regreso de Jesús con el Salmo 118, el cual dice: «El Señor me castigó, pero no me entregó a la muerte». ¿Qué lógica tiene que alguien declare que no fue entregado a la muerte si supuestamente ya había muerto en una cruz y vuelto a vivir? ¿No apunta la profecía de Oseas 6:2 y Salmos 90:4 a una reencarnación de todos los justos en el tercer milenio, regresando en otros cuerpos donde vuelven a estar expuestos a cometer errores y ser purificados (Daniel 12)? La Ley en Deuteronomio 14:8 prohíbe el cerdo, e Isaías 66:17 sentencia con juicio a quienes lo consumen. Históricamente (167 a.C.), el libro de los Macabeos registra cómo el pueblo y los mártires prefirieron la tortura y la muerte antes que comer cerdo bajo el régimen helenista de Antíoco IV Epífanes. Si Jesús aseguró en Mateo 5:17-18 que ni una jota ni una tilde pasaría de la Ley, ¿como se explica que pasajes posteriores de la edición romana como Marcos 7:19, Mateo 15:11 o Romanos 14:14 pretendan que «nada es inmundo en sí mismo»? ¿Es una evolución teológica o es la misma agenda de helenización forzada de Antíoco Epífanes ejecutada por la maquinaria de Roma para cambiar la ley? Para imponer su nuevo mensaje, Roma tuvo que forzar los escritos antiguos. El dogma se quiebra al confrontar pasajes absolutos: Hebreos 9:27 decretó de forma tajante que «los hombres mueren una sola vez». Frente a esto, introducen resurrecciones físicas corporales como la de Lázaro (Juan 11:43-44). Ante este choque frontal, solo quedan tres opciones lógicas: o Lázaro nunca volvió a morir y camina entre nosotros con casi 2000 años de edad, o la afirmación de que el hombre muere «una sola vez» es falsa, o estas historias de milagros corporales fueron añadidas siglos después y jamás ocurrieron. La contradicción estructural se extiende a las tres grandes corrientes creadas por el sistema. Las escrituras en Éxodo 20:4-5, Levítico 26:1 e Isaías 2:8-9 condenan tajantemente el arrodillarse, postrarse o rendir respeto a cualquier objeto tallado o criatura hecha por el hombre. Sin embargo, la ingeniería imperial de la Cuarta Bestia diseñó un esquema idéntico para masificar la humillación: el cristianismo adora estatuas y/o reza a nombres de criaturas, el islam adora un cubo (la Kaaba), y el judaísmo actual se postra ante un muro de piedra. Además, ¿cómo puede el mismo Dios proteger a un asesino de la pena de muerte en Génesis 4:15 y luego ordenar matarlos en Números 33:35? Cuando se limpia el relato de misticismo y se analiza con rigor documental, se evidencia que absolutamente nada cuadra. Respetar a Dios es respetar la verdad; las incoherencias no se bendicen, se exponen. Las piezas no encajan por accidente, reflejan un diseño de control geopolítico ejecutado por el Imperio Romano para cambiar los tiempos y la ley, tal como advirtió Daniel 7. ¿Es posible seguir confiando en las religiones oficiales de la Bestia?

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Comentado en video:

Jesús | El profeta del fin del mundo


La guerra en el cielo explicada como no es posible explicarla si se acepta como verdad todo lo que está en la Biblia.

Apocalips 12:7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles.

El cielo:

Oseas 6:2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.

Daniel 12:2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna…

Salmos 118:6 Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. 7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.

Sin amor al enemigo, ¿Notaron el detalle en Salmos 118:7?, es profecía, es el sentimiento de los justos:

Salmos 118:20 Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.

Entonces, ¿de dónde viene la doctrina de amar a los enemigos?, esa doctrina no viene de Jesús, viene del dragón, del enemigo que le atribuyó a Jesús esa enseñanza cargada de injusticia.

El dragón engaña al mundo con esa y otras mentiras, el dragón defiende todas las religiones que exigen inclinarse ante alguien o ante algo, pero ese alguien o eso algo no es Dios, porque Dios es eterno, invisible e intocable.

La bestia que es falso profeta, al rendir servicio al dragón, exige adoración a la «imagen de la bestia», y cuando la gente adora su imagen, también lo adora a él y al dragón. La bestia dice que el hombre mató a Dios porque Dios vino como hombre. Pero Dios no necesita venir como hombre para entender lo que los hombres justos sienten… Dios no necesita venir como criatura para entender como piensan los perversos…:

Isaías 29:16 Vuestra perversidad ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entendió?

Daniel 12:7 Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos,

Dios jamás vino como hombre ni puede morir jamás… La bestia busca excusas para reclamar que la criatura tangible sea honrada por las rodillas dobladas de la gente. La bestia calumnia a sus críticos, la bestia realmente cree que Dios no existe, porque si creyese que existiese temería su castigo y no diría insolencias contra la verdad.

No hay entre los que hablan contradicciones nadie justo, porque los justos aman la verdad y denuncian la incoherencia, aunque los pueblos engañados las llamen «sagradas»…

Salmos 14:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.

Los que son capaces de no inclinarse delante de nada ni de nadie para adorar a ese Dios invisible e intocable son los que saldrán vencedores sobre «la bestia y su imagen.»

¿Podrán vencer a la bestia si aman a la bestia? Si la bestia es el enemigo de ellos, ¿vencerán a la bestia amando a la bestia?

La justicia nunca hace el bien a todos, el ladrón es castigado y se le quita el botín mientras el dueño recupera lo suyo, unos lloran bajo la justicia, mientras otros ríen bajo la justicia.

Apocalipsis 19:11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

Apocalipsis 19:19 Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.

Apocalipsis 15:2 Vi también como un mar de cristal mezclado con fuego, y a los que habían salido victoriosos sobre la bestia, sobre su imagen y sobre el número de su nombre, en pie sobre el mar de cristal, con arpas de Dios.

Isaías 65:13 Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados; 14 he aquí que mis siervos cantarán por júbilo del corazón, y vosotros clamaréis por el dolor del corazón, y por el quebrantamiento de espíritu aullaréis.

Isaías 65:17 Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.


«Palabra de Júpiter (Satanás): ‘La verdad os hará libres…’ (un hombre se postra a sus pies). ‘Todo esto te daré porque postrado me has adorado’. Y reprocha a los perseguidores romanos: ‘¿Solo un esclavo cayó en la mentira? Vayan por el mundo, amenacen con el infierno a quienes se rehúsen, y vendrán: a vuestros pies y a mi imagen, porque yo estoy en ustedes y ustedes en mí’. La serpiente exige reverencia, pero no a Dios, sino a las estatuas que ella inspiró. La serpiente impone culto a sus imágenes, esperando que te dobles como ella ante el error. No lo vas a creer hasta que lo analices.

Apocalipsis y los escogidos – Los OVNIS del rescate. Profecia de Daniel – LOS OVNIS DEL JUICIO FINAL //53

Y Jehová dijo a la serpiente: Maldita serás… ¿Dónde está el amor aquí? //13

Como polvo delante del viento. //152

Daniel 12:1 El tiempo en que Miguel se levanta para resistir al mal, no para ofrecer la otra mejilla //6

Estas son las cosas que dije en 1998 al secuestrador con título de psiquiatra, quien, como un juez comprado, dictaminó injustamente que yo debía ser internado y drogado en la clínica Pinel en 1998, y luego otra vez en 2001: ‘¿Qué clase de psiquiatra eres, que encierra a personas mentalmente sanas? ¿Cuánto te pagaron para acusarme falsamente y tenerme secuestrado? ¿Por qué me preguntas ‘¿cómo estás?’? ¿No ves que estoy con una camisa de fuerza? ¿Qué esperabas que te respondiera: ‘Estoy muy bien y bastante cómodo’?’ Cuando tenía 22 años y leí por primera vez Éxodo 20:5, comprendí que había sido engañado por la Iglesia católica. Sin embargo, aún no había leído lo suficiente de la Biblia para entender algo crucial: que defender la Biblia en bloque para protestar contra la idolatría era también un error, porque implicaba defender otras mentiras con las que Roma había rodeado esa verdad. Un año después, fanáticos religiosos en mi entorno familiar no toleraron que llamara idolatría a las prácticas católicas que ellos realizaban, contra las cuales yo protestaba indignado, ya que también fui adoctrinado para practicarlas desde mi infancia y me sentía defraudado; esa intolerancia se tradujo en persecución religiosa en mi contra, cuyo resultado fue el cautiverio que padecí en un manicomio durante semanas, como si yo fuera un loco. //103

La diosa Atenea, el dios Marte y el dios Júpiter: son dioses de pueblos ajenos al pueblo de Jehová, el Dios de los justos. Donde Dios dijo a los justos, su pueblo: ‘He puesto enemistad entre los justos y los injustos (Génesis 3:15; Proverbios 29:27): ojo por ojo contra el enemigo (Deuteronomio 19:16-21); nunca te vengues del justo, el justo es tu amigo; si él te hizo falta, fue por ignorancia o sin intención’, Roma dijo a todos: ‘Ofrece el otro ojo a tu injusto enemigo, ofrece la otra mejilla a los que te odian sin motivo y nunca te vengues de ellos (Mateo 5:38-39)’. Donde Dios dijo a los justos, su pueblo: ‘No tengas otros dioses delante de mí; no reces a seres creados; no des honor a escultura alguna, no son necesarias en absoluto. ¿Acaso yo, el que hizo el ojo, no puedo ver sin esas estatuas? ¿Acaso yo, el que hizo el oído, no puedo oír sin esas esculturas? Esas imágenes de fundición no son mis ojos ni mis oídos (Salmos 94:9; Habacuc 2:18; Jeremías 10:1-16)’, Roma, cambiando el nombre en la placa de las estatuas de sus antiguos dioses, dijo: ‘Ten a estos dioses, rézales a sus imágenes; dirige tu plegaria a estos intercesores porque Dios no puede oír sin ellos; arrodíllate delante de ellas. Además, no son dioses ajenos a Dios: mira los nombres que les pusimos, son servidores de Dios. Ellos harán llegar a Dios tu oración para que Dios pueda atenderla. No olvides dejar el dinero del sacramento; mantener estas estatuas limpias tiene un costo. Si quieres que nuestros dioses limpien tus recurrentes pecados con nosotros, danos el dinero para limpiar sus templos y estatuas…’. Al rezar a las estatuas, la gente hace lo mismo que los antiguos pueblos hacían con sus dioses: rogar ante sus imágenes. Por eso, aunque afirmen que solo adoran a Dios y que a las imágenes solo las veneran, en los hechos están adorando esas imágenes de fundición como sus dioses; implícitamente, de ese modo les dicen: ‘Ustedes son nuestros dioses’, tal como fue profetizado en Isaías 42:17. //20

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