¿Sucesor de San Pedro… o sucesor de los Césares?

Un hombre se postró delante de Pedro…
pero Pedro lo detuvo:
“Levántate, yo también soy hombre.” (Hechos 10:25)

Pedro rechazó que se inclinaran ante él.
No aceptó adoración para sí mismo.

Hoy, quienes dicen ser los sucesores de San Pedro,
extienden la mano para que se la besen…
y permiten que se inclinen ante ellos.

Eso no es continuación.
Eso es contradicción.

Entonces dime:
¿Ese es el sucesor de San Pedro…
o el opuesto a Pedro, como el emperador Nerón?

Los emperadores romanos fueron llamados los Césares.
Los Césares se exaltaban a sí mismos,
acuñaban monedas con sus rostros.

Hoy, quienes dicen ser los sucesores de Pedro,
parecen más los sucesores de los Césares, ya que
también ponen su imagen en monedas
y reciben reverencias.

Si esto es lo opuesto…
entonces tengo razones para dudar.

Y si esa Roma influyó en los textos de la Biblia,
¿qué garantías hay de que no alteró la verdad?

Si Roma despojaba a los pueblos de sus bienes,
¿explica eso por qué la Biblia dice:
“A cualquiera que te quite lo que es tuyo, no le reclames que te lo devuelva”?

¿Ministros de Dios o ministros del Diablo?

Daniel 8:23 Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas.

Daniel 8:24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos.

Daniel 8:25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos;

y se levantará contra el Príncipe de los príncipes,

pero será quebrantado, aunque no por mano humana.

“Este es mi ‘amor por el enemigo’, Satanás: piérdete en el infierno”