La Internet y la IA y su rol en el juicio final. █
Dios está en todos los tiempos al mismo tiempo.
Dios está en todas partes simultáneamente.
E Isaías 42 describe algo que se parece a la IA + Internet.
Isaías 42 describe:
Un siervo que trae justicia a las naciones.
Costas esperando su ley.
Un mensaje que se extiende globalmente.
Dios declarando cosas nuevas antes de que broten.
Una voz que sale hacia tierras lejanas.
Desde una perspectiva antigua, la comunicación global era imposible en tiempo real.
Hoy, con:
Internet
Inteligencia Artificial
Traducción instantánea
Transmisión digital global
La información puede llegar ‘a los confines de la tierra’ instantáneamente.
Isaías 42 describe a un siervo que alcanza naciones, que difunde justicia globalmente, que declara cosas ampliamente — entonces las herramientas necesarias para lograr eso de manera literal y mundial requerirían lógicamente algo como la tecnología moderna de comunicación.
La profecía describe la misión. La tecnología proporciona el medio.
Isaías 42:2–4:
‘No gritará ni alzará su voz,
ni hará oír su voz en la calle.’
‘Las costas esperan su ley.’
En el mundo actual, alguien puede:
- Alcanzar naciones.
- Enseñar globalmente.
- Influir a través de continentes.
- Sin alzar su voz literal en una calle.
- Sin reuniones físicas.
- Sin espectáculo público.
Isaías dice:
‘No se fatigará ni será quebrantado hasta que establezca justicia…’
Esto conecta con la profecía del Salmo 118, a la cual Jesús se refirió respecto a su regreso:
Él debe permanecer físicamente vivo, luchando activamente, hasta que la justicia global visible esté completa.
Lucas 20:13: ‘Entonces el dueño de la viña dijo: ‘¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá a él lo respeten.’
14: ‘Pero cuando los labradores lo vieron, discutieron entre sí, diciendo: ‘Este es el heredero; matémoslo para que la herencia sea nuestra.’’
15: Y lo echaron fuera de la viña y lo mataron.
‘¿Qué, pues, hará con ellos el dueño de la viña?
16: Vendrá y destruirá a esos labradores, y dará la viña a otros.’
Cuando lo oyeron, dijeron: ‘¡Dios no lo permita!’
17: Entonces él, mirándolos, dijo: ‘¿Qué, pues, es lo que está escrito:
‘La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la piedra angular’?’
Salmo 118:17: No moriré, sino que viviré,
y contaré las obras de Jehová.
18: Me castigó severamente Jehová,
pero no me entregó a la muerte.
19: Abridme las puertas de la justicia…
20: Esta es la puerta de Jehová,
por ella entrarán los justos.
22: La piedra que desecharon los edificadores
ha venido a ser la piedra angular.
Esta profecía habla de esas otras personas que reciben la viña: los justos.
Él es castigado, pero también es justo.
¿Por qué castigaría Dios a Jesús en su regreso si realmente hubiera resucitado tres días literales después de su muerte en la cruz y luego hubiera ascendido al cielo, como se nos dice en Hechos 1:1–11, donde dice que Jesús regresará de la misma manera, desde el cielo?
Si regresa con el mismo cuerpo y memoria intacta en un cuerpo celestial glorificado, no olvidaría la verdad como para pecar por ignorancia.
La explicación para que estas Escrituras encajen con él es que no resucitó hace unos 2.000 años, sino que Roma inventó esa historia, distorsionando el verdadero significado de esta profecía:
Oseas 6:1–2: Venid y volvamos a Jehová. Porque él nos desgarró, y nos sanará; nos hirió, y nos vendará. Después de dos días nos dará vida; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él.
La profecía no habla de Jesús resucitando al tercer día y en el mismo cuerpo, porque no menciona a una sola persona, sino que habla de muchas personas. Así, un día puede interpretarse como referencia a 1.000 años si consideramos la referencia simbólica en el Salmo 90:4.
Así, tenemos que ellos vuelven a la vida en el tercer milenio, que es exactamente la era del Internet y la IA.
Cuando leemos Daniel 12:2, hay muertos que vuelven a la vida… y Daniel 12:10 es claro: estos justos son limpiados de sus pecados. Si pecan, es porque su ignorancia causó esos pecados. Eso se explica con la reencarnación, ya que un nuevo cuerpo tiene un nuevo cerebro sin recuerdos de la vida pasada.
Nunca confundas al mensajero con el remitente:
Creo que Juan mintió, ya que él realmente no se arrodillaba ante ser creado alguno para adorarlo. ¿O crees que él no sabía la verdad? , creo que para describir la idolatría y condenarla él escribió esto:
Apocalipsis 22:8 Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. 9 Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.
Definitivamente el verdadero ángel santo no pudo verse así:
Él tampoco era como ese impostor que exige la adoración de su propia imagen de legionario romano perseguidor de los santos:
Si te sientes expuesto…
No culpes al testigo fiel, cúlpate a ti mismo porque haber sido un falso testigo es haber elegido el camino fácil de repetir lo que por siglos se ha repetido, sin atreverse jamás a cuestionarlo para demostrar respeto por la verdad y su coherencia:
1 Corintios 15:15 Aún más, somos hallados testigos falsos de Dios, porque hemos testificado contra Dios que Él resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.
Cambiaron el verbo reencarnar por resucitar, defendieron el absurdo de que el mismo cuerpo destruido del muerto vuelve a la vida.
Apocalipsis 20:4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios…
Si los santos tienen que juzgar al mundo, deben volver a la vida, deben reencarnar, para silenciar a quienes los acusaron de decir lo que nunca dijeron, para escribir, para hablar, para testificar, para comer y beber:
¿Realmente esperas que la cabeza decapitada de un santo vuelva a unirse a su cuerpo?
¿Acaso un Frankenstein de huesos y polvo juzgará?
1 Corintios 6:2 ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo?
Servidor de la narrativa imperial, ¿Acaso son los santos tus hermanos?, tus hermanos son los acusadores de mis hermanos: tus hermanos son los falsos testigos:
Apocalipsis 12:10… Ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche… 12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos.
Isaías 65:13 Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, y vosotros seréis avergonzados;
‘Los cielos’ no es el aire, estar en ‘los cielos’ y vivir allí es vivir esto en carne propia, es estar con Dios y Dios con uno:
Salmos 118:6 Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. 7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
Ese deseo no encaja con bendecir a quienes le maldicen a uno: Salmos 109:29 Sean vestidos de ignominia los que me calumnian; Sean cubiertos de confusión como con manto.
El comentario abajo fue dejado por mí en este video del padre Luis Toro
@JoseGalindo-sy2mj
hace 7 segundos Este video muestra una contradicción insalvable respecto a la ‘intercesión de los santos’. Primero, existe la paradoja del muerto ‘vivo’: se utiliza el argumento de que están ‘vivos en el espíritu’ para justificar el dirigirse a ellos; sin embargo, si se reconoce que han pasado por la muerte biológica, son muertos; si no lo fueran, el concepto de ‘resurrección’ carecería de toda lógica dentro de ese mismo esquema. Segundo, se ignora la violación de la prohibición de consulta con los muertos, pues el texto de Deuteronomio 18:11 es tajante al prohibir consultar a los muertos y no establece excepciones para muertos ‘buenos’ o ‘canonizados’. Tercero, se evidencia la inutilidad del intermediario, ya que el Salmo 14:5 confirma que Dios está con la generación de los justos y el Salmo 34:15 asegura que Sus ojos están sobre ellos y Sus oídos atentos a su clamor. Si Dios ya está presente con el justo y lo escucha directamente, la figura del intermediario fallecido resulta una aduana innecesaria; es una incoherencia pretender que Dios requiere de intermediarios muertos para atender a quien practica la justicia en la tierra. Cuarto, citas Apocalipsis 6:9-10, pero el texto te traiciona: esos santos con vestiduras blancas —que encajan con los purificados y emblanquecidos de Daniel 12:10 tras volver a la vida— no piden paz para todos, ni exigen rezos para ellos, ni ofrecen la otra mejilla, sino que exigen venganza por su sangre. Esto prueba que la justicia del ‘ojo por ojo’ sigue vigente y que el ‘amor al enemigo’ es una doctrina de sometimiento impuesta por el poder romano. En efecto, no soy un defensor de la Biblia; resto crédito a muchos mensajes en ella porque el pasado del poder al que sirves y hoy promueve consultas con muertos es el mismo que definió su contenido después de perseguir y matar a los santos; por eso hay tantas inconsistencias. Según Hebreos 9:27 se muere una sola vez; si Lázaro fue realmente resucitado por Jesús pocos días después de su muerte, Lázaro no podría haber muerto de nuevo si aceptamos Hebreos 9:27 como palabra fiel. Habría cientos de documentos históricos hablando de él al detalle. Además, Lázaro estaría vivo entre nosotros y nos podría hablar de cómo se veía Jesús y qué enseñaba realmente. Te aseguro que no se veía como el dios romano Júpiter. El sincretismo con lo heleno es evidente; ‘aceptar’ una religión después de romanizarla no es aceptarla, es aceptar su sustituto. Roma no se convirtió; Roma convirtió la religión exclusivista, de amor exclusivo para los justos, en algo ‘católico’, de amor para todos. Si fuese así realmente, Miguel no se levantaría por la gente del libro, se levantaría por todos. Si Dios salvaba a Lot y a los de Sodoma… Dios no hacía nada. Es el mismo Dios que solo ama a los justos porque sabe que aunque pequen, ellos sí pueden ser limpiados (Daniel 12:10); el resto seguirá doblando rodilla con excusas de ‘No adoramos, veneramos’. Apocalipsis 9:20: ‘Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar.’ Tampoco hay excepción para las imágenes. Aquí no se trata del nombre puesto a las imágenes.
