Palabra de Júpiter (Zeus): ‘Mi servidor más fiel se ganó sus alas en mi nombre; persiguió a quienes se negaron a adorar mi imagen. Aún conserva su uniforme militar, y para disimular, le puse el nombre de mi enemigo. Me besa los pies porque soy superior a todos los ángeles’. El falso profeta busca aplausos; el verdadero no teme el rechazo. Merece más atención.

Un proyecto contra las falsas religiones //62

Falsos positivos de locura en contextos de persecución religiosa en Perú //16

El nacimiento virginal de Jesús, dogma común del Islam y el Cristianismo queda totalmente desmentido al analizar las profecías de Isaías. //20

La Internet y la IA y su rol en el juicio final. //60

Si fuera cierto que todos somos hijos de Dios y, por ello, iguales ante Él, ¿cómo se explica entonces esto? Proverbios 10:24: ‘Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean.’ El proverbio explica intereses opuestos, y es obvio: la justicia es el deseo de los justos y el temor de los injustos. Sigamos razonando: nos dicen que ‘evangelio’ significa ‘la buena nueva’. Si para los justos la buena nueva es la justicia, ¿es acaso también eso una buena noticia para los injustos? Ahora, hazte esta pregunta: ¿qué mensaje aborreció el injusto Imperio romano, uno de justicia o uno de injusticia? Exacto, por eso la Biblia se contradice: se contradice porque el Imperio romano adulteró el mensaje original y nos presentó, por medio de sus concilios, uno corrupto, uno donde el justo da su vida por sus enemigos: 1 Pedro 3:18: ‘Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios; siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.’ Sin embargo, la realidad es que los justos nunca darían su vida por los malvados, porque los justos odian a los malvados; asimismo, el malvado Imperio romano jamás difundiría el auténtico mensaje de los justos, porque los malvados, a su vez, odian a los justos: el odio entre justos e injustos es recíproco. Proverbios 29:27: ‘Los justos detestan a los malvados, y los malvados detestan a los justos.’ El justo, entonces, debe enfocar adecuadamente sus deseos para que su poder no sea destruido: Daniel 12:7: ‘Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos que será por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.’ El injusto debe temer para que esos temores se concreten. En ese sentido, los injustos eligen el camino que Dios aborrece; por eso Dios dice: Isaías 66:4: ‘También yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos y escogieron lo que me desagrada.’ Este blog se parece a un platillo volador que, viajando a gran velocidad, difunde rayos de luz en diferentes rincones de la tierra para canalizar adecuadamente el deseo de todos los justos, un platillo volador que llama a otros hombres a construir más platillos voladores para unir fuerzas, desplegando sus puertas de rescate para los justos en diferentes lugares del mundo, y así sus deseos se hagan realidad más rápidamente, de forma directa, sin ondulaciones: Daniel 12:3: ‘Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.’ Y entonces: Mateo 13:43: ‘Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre; el que tiene oídos para oír, oiga.’ Salmos 118:19: ‘Abridme las puertas de la justicia; entraré por ellas, alabaré a JAH.’ Salmos 118:20: ‘Esta es la puerta de Jehová; por ella entrarán los justos.’ Proverbios 11:8: ‘El justo es librado de la tribulación, mas el impío entra en lugar suyo.’ Los justos deben salvarse de la calamidad, aunque los reyes de la tierra y sus ejércitos se le opongan: Apocalipsis 19:19: ‘Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército.’ Daniel 12:1: ‘En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.’ Levítico 21:13: ‘Tomará por esposa a una mujer virgen; no tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer.’ //105

La adoración a la estatua del legionario romano – La vieja idolatría romana reciclada. Desde antes de Cristo, la vieja Roma adoraba estatuas de varios dioses, entre ellos Marte, cuya escultura ves aquí. ¿No vemos hoy estatuas muy parecidas a esta recibiendo honores? Los líderes que promueven el culto a su estatua hoy no dicen que se trate del dios Marte, o que sea un legionario romano… pero lo representan como cualquiera de los dos: armadura romana, armas romanas… solo le añaden alas… y le llaman Miguel. En todo caso, Roma no dejó atrás la costumbre de rezarle a la imagen de un soldado romano, representado precisamente como un legionario con su armadura militar. Se trata de la misma Roma que, luego de matar a los justos, se arrogó el derecho de decidir qué textos serían parte de la Biblia. ¿No creen que este texto, en Romanos 13:1-2, lo creó Roma para someter a los pueblos bajo su tiranía: ‘Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas… quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos’? Y si esa autoridad quiere imponer la adoración a imágenes, ¿acaso no merece rebelión por parte de los que solo desean adorar a Dios? ¿No vemos, en todo caso, en muchas de esas imágenes, a un legionario romano condenando a civiles desarmados por no adorar su imagen? ¿No es eso servir a Roma y no al Dios que dijo sobre las imágenes: ‘No te inclinarás ante ellas ni las honrarás’ (Éxodo 20:5)? //22