Excusas de lobos, desmontadas por la razón: “Dios está haciendo algo en su vida”, sí: lo está exponiendo para mostrar que algunos de los que se acercan al rebaño con título de pastor lo hacen para engañar y devorar. Los fabricantes de armas, junto a los políticos que justificaron su uso, intentan pintar como héroes a las víctimas que ellos mismos enviaron a morir. Víctimas de sus propios pueblos. Una falacia evidente.

Frases Griegas en La Biblia: Autor de ‘Ama a tu enemigos’ no fue Jesús //27

Las profecías de Isaías que desafían al Islam y al Cristianismo //119

Se quejan por la fotos de Tokischa semidesnuda en el interior de la basílica de Santa María del Coro de San Sebastián: ‘Falta de respeto’, dicen… ¿No es falta de respeto engañar a la gente a propósito para obtener dinero e influencias? //39

Advertencia: Leer esto podría destruir tu fe ciega en los dogmas que Roma impuso como verdad incuestionable mediante sangre, despojo y violencia. //234

Estas son las cosas que dije en 1998 al secuestrador con título de psiquiatra, quien, como un juez comprado, dictaminó injustamente que yo debía ser internado y drogado en la clínica Pinel en 1998, y luego otra vez en 2001: ‘¿Qué clase de psiquiatra eres, que encierra a personas mentalmente sanas? ¿Cuánto te pagaron para acusarme falsamente y tenerme secuestrado? ¿Por qué me preguntas ‘¿cómo estás?’? ¿No ves que estoy con una camisa de fuerza? ¿Qué esperabas que te respondiera: ‘Estoy muy bien y bastante cómodo’?’ Cuando tenía 22 años y leí por primera vez Éxodo 20:5, comprendí que había sido engañado por la Iglesia católica. Sin embargo, aún no había leído lo suficiente de la Biblia para entender algo crucial: que defender la Biblia en bloque para protestar contra la idolatría era también un error, porque implicaba defender otras mentiras con las que Roma había rodeado esa verdad. Un año después, fanáticos religiosos en mi entorno familiar no toleraron que llamara idolatría a las prácticas católicas que ellos realizaban, contra las cuales yo protestaba indignado, ya que también fui adoctrinado para practicarlas desde mi infancia y me sentía defraudado; esa intolerancia se tradujo en persecución religiosa en mi contra, cuyo resultado fue el cautiverio que padecí en un manicomio durante semanas, como si yo fuera un loco. //103

Dos mujeres diferentes: ‘La bestia que yo ví’, y ‘la belleza que yo veré’. //6

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