La serpiente quiere que imites su figura encorvada, postrándote ante los ídolos que ella misma levantó. Un absurdo disfrazado de verdad. La cúpula del sistema religioso-idolátrico no teme a los fanáticos; teme a los coherentes. Por eso intenta patologizar la lógica y canonizar la contradicción.

Ni Perdón ni Amor al Enemigo en las Profecías de la Cruz y la Muerte de Jesús //82

Cuando el Fanatismo calumnia contra la Razón… Sin abogados me defiendo //15

El niño inocente se defiende del dogma que lo acusa y le exige declararse culpable //3

Pensaron que eramos sus espejos y nos vieron la cara de huevones… La historia de la resurrección de Jesús no coincide con las profecías. //137

Nunca habría luchado por mi enemiga de haber sabido antes que lo era: una mujer cruel que fingió ser la mujer que de verdad me interesa. Me dijo ‘soy buena’ mientras fingía cariño por mí, cuando en realidad era una mujer calumniadora que me pagó el bien con el mal, demostrando así que no lo merece. Solo merece que el hombre de bien huya de ella, lo que me recuerda a cierto mensaje: ‘Salid de ella, pueblo mío…’, mensaje que complementa este otro, a favor de ese pueblo: ‘Él tomará por esposa a una mujer virgen. No tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino que tomará de su pueblo una virgen por mujer’. Ambos mensajes son negados por ‘Babilonia’ con su mensaje falsificado, un mensaje universalista que pide al justo no ‘salir de ella’, sino ofrecer la otra mejilla, como si el hombre justo no mereciera la fidelidad de la mujer justa, sino las calumnias de la mujer injusta. //13

El negocio del bautismo no necesita inocentes que no pequen. El falso profeta dice: ‘Nadie es una oveja, así que no hay ovejas perdidas; todos somos lobos. Tu lobezno necesita ser bautizado en mi iglesia para ser limpiado de sus pecados. Al igual que tú y yo, nació con el pecado original. Inclinarse ante nuestras imágenes con nosotros no es un pecado; por el contrario, es un pecado no hacerlo con nosotros todos los domingos. Este es solo un primer ritual; haz que siga este conjunto de rituales y que continúe inclinándose toda su vida ante nuestras imágenes, para liberar su alma de la condenación (nuestra). Por último, pero no menos importante: danos tus donaciones y paga por cada uno de estos sacramentos’. //46

«