‘¿La estatua falló? Claramente no pagaste lo suficiente.’ —lógica del falso profeta. No te conformes con la versión oficial. Un pastor sorprendido en el crimen no es un pastor caído, es un lobo desenmascarado.

Cuando el Fanatismo calumnia contra la Razón… Sin abogados me defiendo //15

Las profecías de Isaías que desafían al Islam y al Cristianismo //119

Demostrando que Jesús jamás amó a sus enemigos ni los perdonó, ni mucho menos dió su vida por amor a ellos. //30

El hexágono del poder… La IA y sus aportes… Aparte del inglés, ¿qué otros idiomas son más universales? //102

El adversario de Zeus expone la contradicción entre la justicia basada en la ayuda mutua entre los justos y el dogma helenizado que exige ayudar al enemigo injusto. El Falso Cristo del Imperio Romano (Zeus/Júpiter) dice: ‘Ama a tus enemigos, bendice a los que te maldicen, haz el bien a los que te odian…’ Mateo 55:44. Zeus añade: ‘Y si no lo haces, si no me aceptas ni sigues mi voz…’ Mateo 25:41. El adversario de Zeus dice: ‘¡Aléjate de las puertas de los justos, Satanás! Tu contradicción te expone… Predicas el amor a los enemigos… pero odias a los que no te aman… Dices que no maldigas a nadie… pero maldices a los que no te sirven.’ ‘El verdadero Cristo nunca predicó el amor a los enemigos. Él sabía que los que te adoran fingirían sus palabras, por eso en Mateo 7:22 advirtió sobre ellos… advirtió sobre ellos señalando el Salmo 139:17-22: ‘Aborrezco a los que te aborrecen, oh Señor. Los tengo por enemigos’ //11

Estas son las cosas que dije en 1998 al secuestrador con título de psiquiatra, quien, como un juez comprado, dictaminó injustamente que yo debía ser internado y drogado en la clínica Pinel en 1998, y luego otra vez en 2001: ‘¿Qué clase de psiquiatra eres, que encierra a personas mentalmente sanas? ¿Cuánto te pagaron para acusarme falsamente y tenerme secuestrado? ¿Por qué me preguntas ‘¿cómo estás?’? ¿No ves que estoy con una camisa de fuerza? ¿Qué esperabas que te respondiera: ‘Estoy muy bien y bastante cómodo’?’ Cuando tenía 22 años y leí por primera vez Éxodo 20:5, comprendí que había sido engañado por la Iglesia católica. Sin embargo, aún no había leído lo suficiente de la Biblia para entender algo crucial: que defender la Biblia en bloque para protestar contra la idolatría era también un error, porque implicaba defender otras mentiras con las que Roma había rodeado esa verdad. Un año después, fanáticos religiosos en mi entorno familiar no toleraron que llamara idolatría a las prácticas católicas que ellos realizaban, contra las cuales yo protestaba indignado, ya que también fui adoctrinado para practicarlas desde mi infancia y me sentía defraudado; esa intolerancia se tradujo en persecución religiosa en mi contra, cuyo resultado fue el cautiverio que padecí en un manicomio durante semanas, como si yo fuera un loco. //103

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