¿Por qué nadie está hablando de esto? Palabra de Satanás (Palabra de Zeus): ‘Mis sacerdotes viven sin esposa porque saben que mis varones son mi gloria, mis ángeles y el centro de mi reino’. Excusas de lobos, desmontadas por la razón: “No critiques al ministro de Dios”, pero si ese ministro viola, roba o miente, no es ministro de Dios, sino ministro del engaño.

PARTE 1 – No era amor: Sandra me tendió una emboscada misteriosa fuera del IDAT (Lima, 1998) //19

La estupidez del diablo queda expuesta: Programador amateur ridiculiza a Satanás //42

Yahvé y los otros dioses //36

José Carlos Galindo Hinostroza //11

La adoración a la estatua del legionario romano – La vieja idolatría romana reciclada. Desde antes de Cristo, la vieja Roma adoraba estatuas de varios dioses, entre ellos Marte, cuya escultura ves aquí. ¿No vemos hoy estatuas muy parecidas a esta recibiendo honores? Los líderes que promueven el culto a su estatua hoy no dicen que se trate del dios Marte, o que sea un legionario romano… pero lo representan como cualquiera de los dos: armadura romana, armas romanas… solo le añaden alas… y le llaman Miguel. En todo caso, Roma no dejó atrás la costumbre de rezarle a la imagen de un soldado romano, representado precisamente como un legionario con su armadura militar. Se trata de la misma Roma que, luego de matar a los justos, se arrogó el derecho de decidir qué textos serían parte de la Biblia. ¿No creen que este texto, en Romanos 13:1-2, lo creó Roma para someter a los pueblos bajo su tiranía: ‘Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas… quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos’? Y si esa autoridad quiere imponer la adoración a imágenes, ¿acaso no merece rebelión por parte de los que solo desean adorar a Dios? ¿No vemos, en todo caso, en muchas de esas imágenes, a un legionario romano condenando a civiles desarmados por no adorar su imagen? ¿No es eso servir a Roma y no al Dios que dijo sobre las imágenes: ‘No te inclinarás ante ellas ni las honrarás’ (Éxodo 20:5)? //22

Dos mujeres diferentes: ‘La bestia que yo ví’, y ‘la belleza que yo veré’. //6