No hay argumento válido que lo respalde. El impostor, vestido de cordero, no resiste la carne; el verdadero cordero ni se acerca. El cordero huye del banquete de sangre; el impostor lo celebra con hambre. No todo el que bala es cordero: ofrécele carne y sabrás si es un lobo escondido.
La cruz y el pacto santo. Números 15:24 establece que, si el pecado fue cometido por ignorancia de la congregación, se ofrece sacrificio. Sin embargo, la justicia no depende del antiguo pacto, sino que es constante: Números 35:33 sigue siendo justicia ayer, hoy y siempre. El pacto antiguo consistía en sacrificios de animales, pero el nuevo se centra en la fe; no para declarar justos a los injustos, sino para el perdón de los pecados de los justos (Habacuc 2:4; Salmos 40:6; Isaías 53:9-10; Salmos 22:15; Salmos 118:17-20). La profecía del nuevo pacto en Salmos 40:6-7 muestra que Dios no desea sacrificios, sino obediencia. Daniel 7:25 advierte de una fuerza que cambiaría los tiempos y la ley, persiguiendo a los santos. Los que mataron al justo no amaban la justicia ni el pacto santo: Lucas 20:14 revela la intención de matar al heredero para quedarse con la heredad. Salmos 22:5 describe su sufrimiento: manos y pies heridos, huesos visibles y ropa repartida (relacionado con Génesis 3:13-15; Proverbios 29:27). Isaías 53:12 indica que llevó el pecado de muchos e intercedió, en contexto de los justos engañados, no de los injustos; Daniel 12:10 afirma que solo los justos serán limpiados. Se señalan contradicciones como evidencia de alteración: Génesis 4:8-15 frente a Números 35:33 y Éxodo 21:12-14; Génesis 17:14 frente a Levítico 19:28; Mateo 15:11 frente a Isaías 66:17; 1 Timoteo 4:1-6 frente a Deuteronomio 14:8 y 2 Macabeos 7:7-11. Mateo 25:33, Juan 14:3 y Salmos 110:1 muestran la separación entre justos y enemigos. Malaquías 4:3 declara que los justos pisarán a los malos. Mateo 25:41 e Isaías 66:24 describen el destino de los injustos. Lucas 20:15-17 presenta la muerte del heredero y el juicio contra los labradores, junto con la profecía de la piedra rechazada. Isaías 53:12 anuncia su exaltación futura. Oseas 6:2 se relaciona con el tiempo de restauración. Isaías 42 también se vincula con su manifestación. Salmos 118:7, 10, 20-23 describe la victoria del justo, la destrucción de los injustos y la entrada de los justos por la puerta de Jehová. Salmos 110:1-2 reafirma el dominio sobre los enemigos. Salmos 58:10 declara que el justo se alegrará al ver la justicia ejecutada. //49
Si Proverbios 29:27 y Proverbios 17:15 dicen que los justos odian a los malos y que Dios detesta a quien condena al justo o justifica al malvado, entonces resulta absurdo sostener que el autor de 1 Pedro 3:18 —que afirma que el justo dio su vida por los malos— haya sido realmente Pedro, y no Roma, que lo mató.Esto no se trata de cuándo Roma se convirtió al cristianismo, sino de cómo convirtió en cristianismo la religión que le incomodaba, para que así dejara de incomodarle y pudiera empezar a imponerla a sus vecinos y a sus colonias, en las cuales colonias de pulgas emergen de gobiernos títeres que son como los perros pulgosos del sucio dios usurpador romano. Cuando chóferes y otros trabajadores son asesinados por extorsionadores, las pulgas le chupan la sangre al tejido productivo de la sociedad. A muchos trabajadores se les quitó la vida. Sin embargo, el sistema judicial no les quita la vida a los parásitos; al contrario, los alberga para que succionen los impuestos de los que sí trabajan y no parasitan como estas pulgas. Aquí las huellas del engaño: 1 Pedro 3:18 dice que un justo dio la vida por los injustos; Mateo 5:44 dice que el justo Jesús mandó amar a los enemigos; pero Proverbios 29:27 y Proverbios 17:15 dicen que los justos odian a los injustos y que Dios abomina a los que justifican a los injustos. Por eso es imposible que Jesús haya dado su vida por los injustos para justificarlos. Además, Apocalipsis 6:9-10 muestra a los santos clamando venganza por sus muertes; por ello, el ojo por ojo era su mensaje. //18
Ayudando al pensamiento crítico a sacudirse de dogmas impuestos desde la niñez. Soy creador del blog: https://ntiend.me (https://gabriels.work).
Este blog no solo está en español y tiene como propósito respetar la inteligencia frente al dogma.
Este blog no fue creado para defender la Biblia ni para buscarle una interpretación alternativa, porque eso sería darle crédito como un bloque coherente de mensajes. Los textos allí atribuidos a los santos contienen contradicciones demasiado numerosas para etiquetarlas como simples accidentes o diferencias de interpretación. Mientras se atribuye a los santos mensajes tanto de amor como de odio hacia sus enemigos, aquí hay gato encerrado. La cuestión no es cómo interpretar la Biblia o sus enigmas, sino saber hasta dónde llegan las raíces del engaño: si los mensajes están adulterados, no tiene sentido perder el tiempo intentando descifrar enigmas bíblicos posiblemente adulterados por la mano que mató a los santos y se apoderó de sus escritos para arrogarse la autoridad moral de determinar qué escritura, original o escrita por esa mano asesina, debía considerarse “la verdad” y cuál no.
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Helping critical thinking shake off the dogmas imposed since childhood. I am the creator of the blog: https://ntiend.me (https://gabriels.work).
This blog is not only in Spanish and is intended to respect intelligence in the face of dogma.
This blog was not created to defend the Bible or to seek an alternative interpretation of it, because that would give it credit as a coherent body of messages. The texts attributed there to the saints contain far too many contradictions to dismiss them as mere accidents or differences in interpretation. While the saints are attributed with messages expressing both love and hatred toward their enemies, there is something fishy going on here. The question is not how to interpret the Bible or its enigmas, but rather how deep the roots of the deception go: if the messages have been adulterated, there is no point wasting time trying to decipher biblical enigmas possibly adulterated by the hand that killed the saints and seized their writings in order to arrogate to itself the moral authority to determine which writing, original or written by that murderous hand, was to be considered “the truth” and which was not.
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