El imperio solar engañó con palabras bellas, pero la verdad no murió: se escondió en parábolas, esperando ojos justos que la comprendieran. Cuando el ídolo del falso profeta derrama lágrimas de sangre, es la señal de que la caja está vacía y necesita más ofrendas. Mientas exige dinero, sigue pervirtiendo el mensaje: ‘Dios perdona todo, incluso a los que derraman sangre inocente. Pero si osas cuestionar mi palabra, jamás serás perdonado’. Demasiadas coincidencias.

Cuando el Fanatismo calumnia contra la Razón… Sin abogados me defiendo //15

Las naves espaciales llegaron antes del fuego | Ciencia ficción de textos antiguos //196

Quiero que más gente se entere de esto. //22

Cuando le demuestras al lector cómo funciona la trampa, no necesitas gritar que es una trampa; el lector la ve y la rechaza por sí mismo. //286

Deuteronomio 4:15–19 (resumen aclarado): No hagan imágenes ni figuras —de hombre, mujer, animales, aves, reptiles o peces— para inclinarse ante ellas o servirlas. Tampoco levanten los ojos al cielo para adorar al sol, la luna, las estrellas o el ejército del cielo. La serpiente de bronce que Moisés hizo por encargo de Dios era especial porque las personas que la miraban se sanaban (Números 21:7–9), pero con la bendición de Dios fue destruida por el rey Ezequías porque la gente había empezado a adorar a la estatua de la serpiente y también a la estatua de una mujer (2 Reyes 18:1–7). Hoy vemos a la imagen de la luna, de la serpiente y de la mujer siendo adoradas en un solo ídolo. ¿Y quién guía a la gente a estas prácticas pecaminosas? Babilonia, la que mostró desde el principio el irrespeto por las leyes de Dios; por ello adulteró mensajes para así negar el ojo por ojo. (BABILONIA). Escultura de mujer. Una serpiente. La Luna. La luna creciente. //157

Si Miguel, el de las profecías ya estuviese entre nosotros en plena misión, esto nos diría: A diferencia de Zeus, el de larga cabellera, yo no estoy a favor de los injustos, no he venido a llamar a los injustos a arrepentimiento de sus pecados, sino a los justos al arrepentimiento de sus pecados cometidos por ignorancia, por haber sido guiados con engaños por las falsas enseñanzas de los injustos, incluidas las de la Biblia y otros libros adaptados a los intereses de los perseguidores romanos quienes nunca cambiaron, porque el injusto no puede volverse justo, por eso no tiene caso llamar a los injustos al arrepentimiento de sus pecados, porque ellos nunca se arrepentirán. Por eso Roma no predicó la verdad, sino una mentira: ‘el amor a los injustos’, una mentira suya, no del justo a quién mató. //30

«