Palabra de Satanás: ‘Roma ya no me venera ni camina conmigo; ahora sigue al que me negó. Pero qué curioso: su figura es igual a la mía, y aun así ordena que me amen, siendo yo el enemigo’. Se cae por su propio peso. Dios aborrece al malvado, aunque ignore la verdad, porque el mal nace de su corazón.

Valientes Palabras contra el Servicio Militar Obligatorio: ¿Quiénes son los enemigos de los civiles? //34

El galeón del siglo XVI y el helicóptero del futuro. //312

Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. //379

¿Para qué sirven los ídolos sino para llenar los bolsillos de quienes engañan con ellos? //5

Las calumnias de Sandra contra José y su emboscada con delincuentes. Sandra: Cuando aún no te conocía bien —aunque creía conocerte— recé por ti. Mientras tanto, tú me insultabas y me hacías buscarte solo para saciar tu sed de sadismo, rechazándome con mensajes ambiguos una y otra vez. Yo estaba ciego, dominado por la ignorancia y por la creencia popular en dogmas absurdos que me pedían orar por ti, pese a tus insultos y a tu conducta incoherente y agresiva conmigo. Pensaba que tú no eras realmente así, que quizá algún demonio se había apoderado de ti. Ese era el engaño en el que vivía. Durante meses, con tus constantes llamadas, no me dejaste dormir ni pensar con claridad. Y al final de todo, me calumniaste. Con la complicidad de delincuentes, incluso mandaste a golpearme. Han pasado décadas desde la emboscada que armaste en 1998. Hoy cuento esta experiencia para advertir a otros hombres justos sobre mujeres injustas como tú. Algún día estas palabras llegarán a tus oídos. No menciono tu nombre completo, pero tú y tus cómplices sabrán que hablo de ti. Y sabrás que soy José Galindo, un hombre justo cuya reputación embarraste con falso testimonio, pero que limpió su nombre y buscó justicia hasta encontrarla. //5

Apocalipsis 13:18 dice: ‘Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.’ Nadie llama a entender a quienes no pueden entender. Por lo tanto, el mensaje nunca fue para toda la humanidad, sino para los entendidos. Roma — la promotora de la imagen de la bestia — mintió, porque nunca se apartó de los ídolos ni se convirtió a la justicia. Esto coincide con Daniel 12:10: ‘Los entendidos comprenderán… pero ninguno de los impíos entenderá.’ Y también con Daniel 12:3: ‘Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que guiaron a muchos por el camino de la justicia, como las estrellas a perpetua eternidad.’ La Escritura es clara: el 666 no se entiende sin entendimiento, y los impíos no lo tienen: 2 Pedro 2:12: ‘Esos falsos maestros son como animales irracionales…’ 1 Corintios 2:14: ‘El hombre natural no puede entender…’ Proverbios 28:5: ‘Los hombres malos no entienden el juicio; mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas.’ El Imperio Romano siguió siendo impío porque le era imposible convertirse a la justicia. Por eso no predicó lo que persiguió. En su lugar, creó el cristianismo romano y su doctrina del amor inmerecido: una injusticia presentada como virtud y defendida con odio inmerecido contra quienes la cuestionan. Si su ídolo no es adorado se irrita contra quienes no lo hacen, la bestia los calumnia. La marca en la frente: El amor por la injusticia, incluyendo la calumnia y la contradicción que implica. La marca en la mano: La bestia hace obras injustas debido a su amor por la injusticia. //29

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