Las profecías de Isaías que desafían al Islam y al Cristianismo. (Idioma del video:Italiano) /333/ https://youtu.be/IBDrJcl0QcU,
Día 196
El hombre dejará a su padre y a su madre. (Idioma del video:Español) /444/ https://youtu.be/_GxMPNotzx8
«¿Ya se cumplió la profecía de Isaías sobre las ciudades desoladas?
Según la Biblia, sobre algunas personas Isaías dice que no verán:
Isaías 6:10:
‘Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.’
Isaías 6:11-12:
Y yo dije: ‘¿Hasta cuándo, Señor?’ Y respondió él: ‘Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra.’
Y sobre otras personas Isaías dice que deben ver:
Isaías 42:6-7:
‘Yo, Jehová, te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.’
La Biblia dice también que Jesús vino a hacer juicio:
Juan 9:39:
‘Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.’
La contradicción expuesta:
Si Jesús hubiese venido a cumplir las profecías del juicio final, el juicio final ya habría traído la justicia con su juicio, y vemos que no hay justicia. Por lo tanto, esa profecía no se cumplió con él, porque, para que se cumpla en alguien, ese alguien tiene que ver triunfar la justicia:
Isaías 42:1-4:
‘He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.
No se cansará ni desmayará hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.’
Sin embargo, la Biblia nos presenta a Jesús cumpliendo esa profecía:
Mateo 12:16-21:
‘Y les encargaba rigurosamente que no le descubriesen; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:
He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio.
No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las calles su voz.
La caña cascada no quebrará, Y el pábilo que humea no apagará, Hasta que saque a victoria el juicio.
Y en su nombre esperarán los gentiles.’
Aquí surge otra inconsistencia, no solo porque la justicia no reina en la tierra, sino porque la Biblia sí muestra muchas veces a Jesús hablando fuerte y alzando la voz ante multitudes, como en el Sermón del Monte:
Mateo 5:1-2:
‘Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a él. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo…’
Miren esta paradoja:
Mateo 5:6:
‘Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados.’
En Mateo 5:6 bendice a los que tienen sed de justicia, es decir, a los justos. Pero más abajo se lee:
Mateo 5:38-39:
‘Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pero yo os digo: no resistáis al que es malo; antes bien, a cualquiera que te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.’
¿Es tener sed de justicia tener ganas de recibir más ataques del malvado agresor?
En Mateo 5:17 se dice que vino a cumplir la ley, pero la ley manda ese ‘ojo por ojo’ que el mismo pasaje altera:
Mateo 5:17:
‘No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir.’
Mateo 5 lo muestra como cumplidor de la ley que manda a quitar el mal, mientras, a su vez, lo muestra indicando no resistir al mal:
Deuteronomio 19:19-21:
‘Entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti. Y los que quedaren oirán y temorán, y no volverán a hacer más una maldad semejante en medio de ti. Y no le compadecerás; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.’
Se puede concluir que la estructura institucional romana no conservó intacto el mensaje original, sino que intervino los textos. Esa adulteración no se limita solo a las palabras atribuidas a Jesús, sino que alcanza a las tradiciones de los escribas y a los profetas del Antiguo Testamento.
Esto no se trata de imponer el Antiguo Testamento por encima del Nuevo Testamento, sino de señalar las fisuras evidentes en todo el conjunto del libro.
Una breve evidencia de estas contradicciones internas:
Por un lado, el mandato del pacto exige realizar cortes rituales en el propio cuerpo:
Génesis 17:10-11:
‘Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros. Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.’
Por otro lado, la misma ley prohíbe explícitamente realizar cualquier tipo de corte o marca en la piel:
Levítico 19:28:
‘Y no haréis rasguños en vuestra carne por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová.’
Si el texto manda en un libro a realizar un corte corporal obligatorio como señal de pertenencia, pero en otro prohíbe las intervenciones o cortes en la carne, queda al descubierto la falta de cohesión interna del conjunto editorial.
Si Jesús no cumplió todas las profecías que se le atribuyen, ¿cuándo se cumplirán? ¿Cuándo se cumplirá la de Isaías 6?
¿Crees que no resistiendo al que es malo vencen al dragón?
Apocalipsis 12:17:
‘Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.’
Esta es la respuesta tradicional que suele darse a esta contradicción:
‘La teología oficial argumenta que la profecía de Isaías 6 tiene un ‘doble uso’ o cumplimiento en dos etapas. Según esta interpretación, la profecía se cumplió primero parcialmente en el exilio babilónico, y luego tuvo un segundo cumplimiento en los días de Jesús para explicar por qué la mayoría del pueblo no lo aceptó (usando la ceguera de Isaías 6:10 como un decreto divino). Así, afirman que el texto no se contradice, sino que se va revelando progresivamente.’
Miren a continuación cómo descartamos esa postura tradicional:
Para sostener ese ‘doble uso’, la exégesis institucional comete una manipulación flagrante: corta el texto donde le conviene.
Usan la primera parte de la profecía para justificar la ceguera y excusar por qué no hubo un triunfo visible de la justicia, pero ignoran deliberadamente el remate del mismo pasaje en el versículo 13:
Isaías 6:13:
‘Y si quedare aún en ella la décima parte, esta volverá a ser consumida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados conservan el tronco, así la simiente santa será el tronco de ella.’
Si Isaías 6 ya se hubiese cumplido en el pasado bajo ese esquema tradicional:
¿Dónde está esa ‘simiente santa’ (zera kodesh)? ¿Dónde está la restauración real del tronco que trae la verdadera justicia a la tierra?
No se puede declarar ‘cumplida’ una profecía tomando solo el juicio y la ceguera, e ignorando la exigencia del resurgimiento de la simiente santa y el establecimiento de la justicia prometida en Isaías 42.
Si aislamos Isaías 6:11-12 para decir que ‘ya se cumplió’ solo con la destrucción física o el exilio, el versículo 13 queda colgado y la profecía incompleta.
El cierre exacto del capítulo plantea el punto crítico que desmonta un cumplimiento pasado o definitivo:
Isaías 6:13:
‘Y si quedare aún en ella la décima parte, esta volverá a ser consumida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados conservan el tronco, así la simiente santa será el tronco de ella.’
Ahí está el nudo del asunto:
Un ciclo que no termina con el desierto: El texto no dice que tras el desolamiento todo acaba; dice que lo que quede volverá a ser consumido hasta que solo quede un ‘tronco’ o tocón.
La identidad de la ‘simiente santa’: Si la ceguera y la devastación eran el juicio sobre la masa corrupta o el pueblo endurecido, la ‘simiente santa’ (zera kodesh) representa el remanente auténtico, la raíz limpia que no sucumbe a la adulteración ni a la ceguera impuesta.
Si se sostiene que Isaías 6 ya se cumplió plenamente en el pasado (sea en Babilonia o en la era romana):
¿Dónde estuvo la restauración real del tronco? Las instituciones posteriores (incluyendo la estructura imperial que compiló y editó los textos) mantuvieron al pueblo bajo ceguera espiritual y sometimiento, sin que se manifestara esa justicia triunfante de la que habla Isaías.
El dilema de la simiente: Si la ‘simiente santa’ fuera la estructura religiosa institucionalizada posterior, no tendría sentido la persistencia de las contradicciones morales y textuales en los escritos canonizados.
Por lo tanto, al analizar la estructura del pasaje, la profecía de Isaías 6 no puede considerarse un hecho del pasado ni algo que un sistema institucional haya finiquitado. La ‘simiente santa’ apunta a personas capaces de ser libertadas de un sistema que los quiere de rodillas. Lo cual encaja con profecías en Daniel 12:1-7, dónde se habla de un pueblo santo y de libertad para ese pueblo.
No se trata solo de un aparente acomodo de las profecías según la agenda imperial; la evidencia demuestra cómo los redactores del canon usaron de forma selectiva y contradictoria los mismos textos proféticos:
El uso de Isaías contra la Ley y la contradicción alimentaria: En Mateo 15:1-11, los evangelios citan a Jesús usando a Isaías para reprender a los que exigían guardar la ley tradicional, concluyendo con la afirmación de que ‘lo que entra por la boca no contamina al hombre’. Sin embargo, el propio profeta Isaías contradice esta idea de forma tajante: en Isaías 65:3-5 e Isaías 66:17, el profeta condena explícitamente a quienes comen carne de cerdo y abominaciones, dejando claro que, según la visión profética, incluso en los tiempos del juicio final sí existen alimentos que contaminan al ser humano.
La invención del dogma del nacimiento virginal (Isaías 7:14-16): Tanto el cristianismo como el islam abrazaron el dogma de que Gabriel anunció un nacimiento virginal para cumplir a Isaías (Mateo 1 / Corán 19). Pero al revisar el texto original de Isaías 7, se descubre que no anuncia a Jesús ni habla de una ‘virgen perpetua’:
La señal fue dada específicamente al rey Acaz y debía cumplirse de inmediato, antes de que el niño supiera distinguir entre el bien y el mal.
Isaías habla de una mujer joven (almáh), no de una mujer que permaneciera virgen tras el parto.
El cumplimiento histórico se dio con Ezequías, el rey fiel en tiempos de Acaz, quien destruyó la serpiente de bronce (2 Reyes 18:4-7), tuvo a Dios con él (Emanuel) y vio la derrota de Asiria profetizada por Isaías (2 Reyes 19:35-37).
El uso acomodaticio de aplicar fragmentos fuera de contexto demuestra que no se respetó el sentido original del texto, sino que se reeditó y forzó para adoctrinar.
Las profecías apocalípticas y su interpretación dogmática no solo incurren en contradicciones de identidad, sino que rompen la cronología para ocultar la restauración real del pueblo justo.
Aquí lo podemos notar:
Apocalipsis 12:7-10:
‘Entonces hubo una gran guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón… Y fue lanzado fuera el gran dragón… fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos.’
Apocalipsis 12:12, 17:
‘¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira… Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer, y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.’
El texto de Apocalipsis fragmenta la escena presentando a los ‘moradores del cielo’ como vencedores por un lado, pero luego muestra a los justos dentro del bando de los ‘moradores de la tierra y del mar’ sufriendo otra vez el ataque del dragón que supuestamente ya fue vencido definitivamente, como si los justos realmente no hubiesen triunfado.
Si el propio relato afirma que los vencedores despreciaron sus vidas hasta la muerte para vencer al dragón, esto evoca directamente a aquellos que prefirieron la muerte antes que comer carne de cerdo —como el testimonio de 2 Macabeos 7, donde la entrega física se hacía bajo la certeza de heredar la vida eterna—.
¿Tendrían acaso que volver a la vida para ser atacados y morir otra vez? ¿Tendrían acaso que volver a la vida para aceptar un dogma creado por otros pueblos ajenos al suyo, donde se les ordena adorar a un hombre con el absurdo de que es hombre y al mismo tiempo Dios, y que además la tradición imperial pinta con la misma apariencia visual de Zeus —el mismo dios pagano adorado por quienes los ejecutaron—? ¿Acaso habrían de resucitar para escuchar la aberración de que comer cerdo ya no contamina (Mateo 15:11, 1 Corintios 10:27) o que deben postrarse ante una criatura creada (Hebreos 1:6)? ¿Tendrían acaso que ser atacados y morir otra vez? Si tuviesen que morir nuevamente, esa nueva existencia no sería jamás vida eterna.
Estar en el cielo es estar con Dios: ‘Estar en los cielos’ o con Dios no se refiere a un lugar físico incorpóreo en las nubes, sino a la condición de amparo y de que Dios está con uno. Como señala el Salmo 118:6-7: ‘Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre’.
Los muertos no hacen guerra. Son los justos vivos los que están con Dios, y estar con Él no los exime en un principio de enfrentar la guerra contra los hostiles en la tierra.
Para desviar esta línea cronológica y ocultar el despertar de este bando, la teología romana tomó la profecía de Oseas 6:2 y la aplicó falsamente a la resurrección de Jesús luego de 48 horas:
Oseas 6:1-2:
‘Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.’
La profecía no describe a Jesús volviendo a la vida tras 48 horas literales, sino la escala cronológica de un pueblo colectivo que reencarna.
Bajo la equivalencia profética donde un día representa mil años (Salmo 90:4):
Después de dos días (luego de 48 horas / 2,000 años): Corresponde al tiempo de dispersión e ignorancia transcurrido desde el inicio de esta era.
El tercer día (el tercer milenio): Es el periodo presente en el que nos encontramos, donde ese bando justo vuelve a la vida biológica.
Uno de los pilares del dogma romano es que la salvación se logra únicamente creyendo que Jesús resucitó. Sin embargo, al contrastar esa premisa con los textos proféticos que la Iglesia usó para sostenerla, la figura de un Jesús resucitado y perfecto colapsa por completo:
El heredero que peca y es castigado (Salmo 118): En la parábola de los viñadores malvados (Mateo 21:33-44), la iglesia atribuye a Jesús la piedra desechada del Salmo 118:22. No obstante, el Salmo 118 describe a un justo que peca, es castigado por Dios (‘Me castigó gravemente Jehová, mas no me entregó a la muerte’) y luego cruza la puerta de la justicia. Si se tratara de Jesús resucitado descendiendo desde el cielo, no podría pecar, pues ya conocería toda la verdad. En cambio, si se trata de la simiente justa que reencarna, su paso inicial por la ignorancia explica por qué peca, es reprendido y posteriormente purificado. Si no regresa desde las nubes, él mismo está entre esa simiente santa, pero no tiene forma de saberlo, pues un cuerpo nuevo no guarda recuerdos vividos en otro ya destruido.
La confesión de pecado y la traición (Salmo 41): La teología afirma que Jesús jamás pecó y que sabía desde el principio quién lo traicionaría. Sin embargo, el Salmo 41:4, 9 —forzado por el dogma como una profecía sobre Jesús— habla de un hombre justo que admite haber pecado (‘Jehová, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado’) y que confió ingenuamente en quien lo traiciona (‘Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar’). Confiar en un traidor jamás encaja con la narrativa de un Jesús omnisciente, pero sí con un justo reencarnado en la tierra.
Múltiples traidores y el mito de Judas (Salmo 109): El Salmo 41 no habla de un solo traidor, sino de varios enemigos. Al desmoronarse este pasaje como profecía cumplida en Jesús, cae también el engaño de que el Salmo 109 se cumplió: un dogma fabricado que inventó la figura de un traidor único (Judas). La falsedad de este dogma queda al descubierto en los propios relatos contradictorios del texto romanizado —contradicciones creadas estratégicamente adrede para reforzar la mentira central y desviar la atención hacia contradicciones secundarias que le den una máscara de veracidad—. Estos textos presentan dos formas de morir para Judas que son mutuamente excluyentes: un texto afirma que se ahorcó (Mateo 27:5), mientras que el otro sostiene que compró un campo, cayó de cabeza y se reventó por la mitad (Hechos 1:18).
El Salmo 41 conecta directamente con el Salmo 118: ambos apuntan al tiempo del fin. El pecador justo no es un Jesús resucitado de forma etérea, sino el colectivo justo que, tras reencarnar y caer en el engaño, es perdonado y purificado al entender la mentira imperial. Al apartarse del dogma, cruzan los portales de la justicia por ser ellos los entendidos que heredan la tierra en este tercer milenio.
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«En Marcos 3:29 se advierte sobre ‘el pecado contra el Espíritu Santo’ como imperdonable. Sin embargo, la historia y la práctica de Roma revelan una inversión moral alarmante: el verdadero pecado imperdonable, según su dogma, no es la violencia ni la injusticia, sino cuestionar la credibilidad de su Biblia. Mientras tanto, crímenes graves como el asesinato de inocentes han sido ignorados o justificados bajo la misma autoridad que proclamaba ser infalible. Este post analiza cómo se construyó este ‘pecado único’ y cómo la institución lo utilizó para proteger su poder, justificando injusticias históricas.
En contrarios propósitos a Cristo está el Anticristo, si lees Isaías 11 verás la misión de Cristo en su segunda vida, y no es favorecer a todos sino solo a los justos, pero el Anticristo es inclusivo, a pesar de ser injusto, quiere subirse al arca de Noé, a pesar de ser injusto quiere salir de Sodoma junto a Lot… Felices aquellos a quienes estas palabras no les resultan ofensivas. El que no se siente ofendido por este mensaje, ese es justo, felicidades para él: El cristianismo fue creado por los romanos, sólo una mente amiga del celibato, propia de los líderes griegos y romanos, enemigos de los judíos de la antigüedad, Podría concebir un mensaje como el que dice: ‘ Estos son los que no se contaminaron con mujeres, porque permanecieron vírgenes. Siguieron al Cordero dondequiera que fuera. Fueron comprados de entre los hombres y ofrecidos como primicias a Dios y al Cordero’ en Apocalipsis 14:4, o un mensaje como este que es similar: ‘Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como los ángeles de Dios en el cielo’, en Mateo 22:30, ambos mensajes suenan como si vinieran de un sacerdote católico romano, y no de un profeta de Dios que busca esta bendición para sí mismo: El que encuentra esposa, halla el bien, y obtiene favor del Señor (Proverbios 18:22), Levítico 21:14 Viuda, o divorciada, o mujer vil, o ramera, no las tomará, sino que tomará por mujer a una virgen de su propio pueblo.
No soy cristiano; soy un henoteísta. Creo en un Dios supremo que está por encima de todo, y creo que existen varios dioses creados — algunos fieles, otros engañadores. Yo solo le rezo al Dios supremo. Pero como fui adoctrinado desde la infancia en el cristianismo romano, durante años creí en sus enseñanzas. Apliqué sus ideas incluso cuando el sentido común me decía lo contrario. Por ejemplo —por decirlo de alguna manera— ofrecí la otra mejilla a una mujer que me había golpeado en una. Una mujer que al inicio se comportó como amiga, pero que, sin justificación alguna, comenzó a tratarme como si yo fuera su enemigo, con actitudes extrañas y contradictorias. Influenciado por la Biblia, llegué a pensar que ella había caído bajo algún embrujo, y que lo que necesitaba era oración para volver a ser la amiga que había mostrado ser (o fingido ser). Pero al final, todo empeoró. Apenas tuve la oportunidad de investigar más a fondo, descubrí la mentira y me sentí estafado en mi fe. Comprendí que muchas de esas enseñanzas no provenían del verdadero mensaje de justicia, sino del helenismo romano infiltrado en las Escrituras. Y confirmé que había sido engañado. Por eso hoy denuncio a Roma y su fraude. No lucho contra Dios, sino contra las calumnias que han contaminado su mensaje. Proverbios 29:27 declara que el justo aborrece al injusto. Sin embargo, 1 Pedro 3:18 asegura que el justo murió por los injustos. ¿Quién puede creer que alguien muere por aquellos a quienes aborrece? Creerlo es tener fe ciega; es aceptar la incoherencia. Y cuando se predica la fe a ciegas, ¿no será porque el lobo quiere que su presa no vea el engaño?
Jehová gritará como guerrero poderoso: ‘¡Tomaré venganza de mis enemigos!’
(Apocalipsis 15:3 + Isaías 42:13 + Deuteronomio 32:41 + Nahúm 1:2-7)
¿Y qué hay del ‘amor al enemigo’ que, según ciertas interpretaciones bíblicas, habría predicado el Hijo de Jehová como imitación de una supuesta perfección basada en amar a todos? (Marcos 12:25-37, Salmos 110:1-6, Mateo 5:38-48)
Eso no viene de Dios. Es una mentira plantada por los enemigos de ambos —del Padre y del Hijo—,
una falsificación doctrinal que mezcla helenismo con palabras sagradas.
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1 O que São Pedro sentia por seus inimigos? Amor ou Ódio? https://ntiend.me/2026/09/13/o-que-sao-pedro-sentia-por-seus-inimigos-amor-ou-odio/ 2 الحقيقة مقابل الدوغما: فخ الدوغما https://antibestia.com/2026/07/30/idi23dnr/ 3 Iplanethi Eyaginywa Izinyanga Zayo Ezimbili https://144k.xyz/2026/06/30/iplanethi-eyaginywa-izinyanga-zayo-ezimbili/ 4 Avertissement : Lire ceci pourrait détruire votre foi aveugle dans les dogmes que Rome a imposés comme une vérité incontestable par le sang, le pillage et la violence. https://antibestia.com/2026/05/14/avertissement-lire-ceci-pourrait-detruire-votre-foi-aveugle-dans-les-dogmes-que-rome-a-imposes-comme-une-verite-incontestable-par-le-sang-le-pillage-et-la-violence/ 5 Zeus und Ganymed https://purifying-the-message.blogspot.com/2026/08/zeus-und-ganymed.html

«La imágenes del Diablo fueron hechas pasar como imágenes de los santos
De Marte a San Miguel: Cómo el Imperio Romano vistió a sus estatuas con alas: la imagen del Diablo fue hecha pasar como imagen del santo.

[BLOQUE 1 – EL ORIGEN DE LA ICONOGRAFÍA Y LA PROHIBICIÓN]
Nos han repetido hasta el cansancio que esta imagen representa al bien y al mal: a la derecha, Jesús; a la izquierda, el diablo. Nos enseñaron que el mal es el hombre de piel oscura y cabello corto, mientras que el bien es el hombre de piel blanca, cabello largo y con una aureola o corona solar sobre la cabeza.
Pero antes de dar esto por sentado, pregúntate algo clave: ¿de dónde procede realmente esta versión de los hechos?
Procede del Imperio Romano y de la estructura eclesiástica que heredó su poder. El mismo imperio que ejecutó a Jesús adoraba abiertamente a dioses solares.
Aquí es donde la lógica se rompe. Existen textos antiguos como Éxodo 20 o Deuteronomio 4 que establecen una prohibición clara y tajante: no rendir culto ni postrarse ante representación alguna, sea del cielo, de la tierra, de hombres, del sol o de la luna.
Si el Imperio Romano adoraba al sol, persiguió el mensaje original y luego construyó la Iglesia oficial… ¿por qué habríamos de asumir que su conversión fue sincera? Si hoy se exige postrarse ante representaciones y elementos que replican directamente la simbología solar, ¿no estamos viendo exactamente la misma adoración imperial, pero con un nombre distinto?
El texto de Habacuc 2 lo plantea con una claridad demoledora: ¿De qué sirve una imagen muda? ¿Acaso puede enseñar algo?
Una escultura o una pintura no escucha, no entiende y no tiene espíritu. La prohibición de rendirles culto no es un dogma ciego; es una postura racional. Una imagen no puede hacer nada por ti.
Esto no significa dar por válido todo lo que llegó hasta nuestros días. Si estos textos pasaron durante siglos por el filtro y la edición de las manos imperiales, la manipulación textual no solo es una posibilidad: es una certeza histórica. Reescribieron los relatos de su época y retocaron los escritos más antiguos para consolidar su poder.
[BLOQUE 2 – LA CONTRADICCIÓN DEL CABELLO LARGO]
Aclaremos algo fundamental: no se trata de defender el texto bíblico ni de asumir que todo lo que contiene es auténtico. La historia muestra que el manuscrito que llegó hasta nosotros pasó por filtros e interpolaciones para alinearse con los intereses del poder imperial. Sin embargo, aun dentro de estos textos, la propia lógica expone las grietas de la tradición visual que nos vendieron.
Tomemos como ejemplo la representación del cabello largo. La iconografía oficial nos dibujó a un Jesús melenudo, pero si analizamos cartas como 1 Corintios 11, la narrativa se desmorona por simple coherencia interna.
En ese escrito, Pablo afirma explícitamente dos cosas: primero, que él es un imitador de Cristo; y segundo, que para un hombre es una deshonra o una vergüenza dejarse crecer el cabello.
La conclusión matemática es inevitable: ni ese apóstol ni el Jesús histórico llevaban el cabello largo. Es una cuestión de elemental honestidad lógica. Nadie que afirme seguir fielmente a un maestro calificaría como una ‘vergüenza’ la apariencia misma de ese maestro.
¿De dónde sale entonces la imagen del hombre de cabello largo, piel clara y corona solar? No sale de la realidad histórica ni del contexto del primer siglo. Sale de la asimilación estética romana, que tomó los rasgos de sus propias divinidades paganas y les puso el nombre de Jesús para facilitar el control religioso. Nos vendieron un retrato fabricado por el mismo imperio que destruyó el mensaje original.
[BLOQUE 3 – LA FALACIA EN LA TENTACIÓN DEL DESIERTO]
Nos han dicho además que esta pintura representa la supuesta tentación de Jesús en el desierto. Sin embargo, cuando analizamos los textos que la estructura oficial utilizó para sostener ese relato —como Mateo 4—, las costuras se vuelven a romper.
En ese pasaje se cita el Salmo 91 para respaldar la escena: ‘A sus ángeles mandará cerca de ti, para que tu pie no tropiece en piedra’. Pero si lees el Salmo 91 en su totalidad, el protagonista de ese texto es alguien a quien nada le ocurre, alguien a cuyo lado caen mil y diez mil a su derecha, pero a él no le llega el daño.
Ese escenario jamás se cumplió en el Jesús histórico. Él fue ejecutado; él cayó ante la violencia imperial y muchos no cayeron delante de él.
Nos presentaron este cuadro como el relato piadoso de una tentación superada, cuando en realidad hicieron pasar un texto de protección e invulnerabilidad que no se cumplió, forzándolo para darle validez a la narrativa que construyeron. Es otra muestra de cómo el imperio tomó fragmentos incompletos para forzar profecías y consolidar una historia hecha a la medida de sus intereses.
[BLOQUE 4 – LA CONTRADICCIÓN DE LOS REINOS Y LA ADORACIÓN]
El relato de la tentación añade otro elemento que se desmorona por simple análisis deductivo. Nos dicen que Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos de la tierra a cambio de que se postrara y lo adorara.
Ahora, piénsalo con frialdad: si Satanás domina todos los reinos de la tierra, ¿es lógico suponer que los libros y cánones oficiales aprobados por los imperios de este mundo contengan una verdad intacta? ¿O no es más lógico concluir que esos mismos escritos oficiales están infiltrados y editados por quienes manejan esos reinos?
Pero la contradicción se vuelve aún más evidente al analizar la conducta que le atribuyen a Jesús en otros pasajes. En el relato de los diez leprosos sanados, la narrativa muestra a Jesús permitiendo que el único que regresó se postrara a sus pies, afirmando que solo él dio gloria a Dios.
Aquí cabe hacer las preguntas fundamentales: ¿Pediría un hombre justo y respetuoso de Dios que otros seres humanos se arrodillen ante él? ¿Exigiría exactamente lo mismo que supuestamente Satanás le pidió en el desierto?
Nos presentan a un personaje moldeado a la imagen de los reyes y dioses solares imperiales, tolerando e incentivando que se postren ante él. Y para colmo, en pasajes como Hebreos 1:6 afirman que todos los ángeles deben adorarlo.
Esto choca frontalmente con escritos más antiguos como el Salmo 97, donde se establece claramente que la adoración le pertenece de forma exclusiva a Jehová —el Creador que no es una criatura y que no puede morir—. Jesús, en cambio, según el propio relato, murió.
Las piezas fabricadas por el imperio simplemente no cuadran.


[BLOQUE 5 – LA MANIPULACIÓN EN LA CITA DEL SALMO 69]
Para desmontar cualquier duda sobre cómo se manipularon y ensamblaron estos escritos, analicemos un ejemplo concreto que nos vendieron como el acto supremo de amor, pero que al examinar las fuentes originales se desmorona por completo.
La narrativa tradicional nos cuenta que, estando en la cruz, a Jesús le dieron a beber vinagre para ‘cumplir una escritura’, y que en ese mismo instante oró por sus ejecutores diciendo: ‘Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen’. Nos enseñaron a ver esto como una muestra de perdón llevado hasta el último aliento. Pero, ¿qué dice realmente la profecía citada?
La referencia al vinagre proviene del Salmo 69. Sin embargo, cuando lees el contexto completo de ese salmo, el tono no es de perdón ni de amor hacia los enemigos; es todo lo contrario.
El protagonista de ese salmo no está pidiendo perdón para quienes lo martirizan. Está pidiendo juicio: exige que el banquete de sus enemigos se convierta en una trampa, que sus ojos sean enceguecidos y que la ira recaiga sobre ellos.
¿Cómo es posible que un acto presentado como el perdón supremo cite como respaldo un texto donde el protagonista clama por la ruina de sus agresores?
Aquí queda al descubierto la costura de la edición romana. Tomaron versículos aislados para forzar el cumplimiento de supuestas profecías, creando un relato piadoso que promoviera la resignación y la sumisión ante el opresor, mientras ignoraban deliberadamente el contexto original del escrito. Nos vendieron una historia maquillada por las mismas manos que editaron el libro.
[BLOQUE 6 – LA INVERSIÓN DE LA IMAGEN]
Ante estas evidencias y contradicciones históricas, la conclusión es ineludible: el Imperio Romano nunca adoptó ni predicó la enseñanza original que persiguió, sino que la absorbió y la moldeó a su conveniencia.
Por eso, la pregunta definitiva debe hacerse observando directamente la iconografía que nos impusieron.
Mira detenidamente esta representación. Si el marco histórico de Judea en el primer siglo indica que la población local era de tez más oscura y llevaba el cabello corto —en concordancia con las cartas atribuidas a Pablo—, resulta contradictorio que la figura del ‘justo’ haya sido dibujada con rasgos nórdicos, cabello largo y elementos solares imperiales.
¿No será que la historia fue invertida por completo? ¿Quién representa realmente al opresor en esa pintura y quién al hombre justo que se negó a someterse al imperio?

El imperio vistió a su propia imagen con el manto de la santidad y retrató los rasgos del pueblo sometido bajo la figura del adversario. Nos enseñaron a venerar la estética del dominador y a rechazar la apariencia real de los perseguidos.
Piénsalo. La respuesta no está en la fe ciega, sino en cuestionar a quién beneficia la imagen ante la que te arrodillas.



[BLOQUE 7 – LA ESTÉTICA MILITAR DE LA SUPUESTA IMAGEN]
Si todavía queda alguna duda de cómo se perpetuó la estética del sometedor, solo hace falta observar la supuesta imagen con la que representaron al protector celestial, San Miguel.
Observa detenidamente las estatuas y pinturas oficiales. No ves allí a una entidad espiritual; ves literalmente la imagen de un legionario romano. Está equipado con casco, coraza, espada alzada y sandalias militares. Es la réplica casi exacta de las estatuas del dios Marte que Roma ya veneraba.
El engaño iconográfico es absoluto: le enseñaron a la gente a arrodillarse ante una representación vestida exactamente igual a los soldados que persiguieron y ejecutaron a los verdaderos seguidores.

Tomaron la figura del opresor militar, le añadieron alas y le dijeron a la gente que esa era la imagen del protector. Enseñar a venerar la estética del dominador es la prueba de que el imperio no cambió su devoción, solo le cambió el nombre a sus estatuas.


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«¿Qué sentía San Pedro por sus enemigos? ¿Amor u Odio?
Las contradicciones son las huellas que quedan cuando se mezclan textos escritos por personas con voluntades opuestas: la voluntad de quienes buscaban justicia y la voluntad de quienes buscaban que sus crímenes quedaran sin recibir un castigo justo.
‘¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre?’ (Apocalipsis 6:10)
No niego la existencia de los santos; niego la autenticidad de todo lo que la Biblia les atribuye.
Nos dicen que San Pedro murió asesinado por sus enemigos. Pero ¿no es precisamente ese deseo de justicia —que en Apocalipsis se expresa como un clamor por venganza— un tornillo que no encaja con el supuesto ‘amor a los enemigos’, sino con el rechazo hacia ellos?
Cuando empecé a leer la Biblia con detenimiento encontré contradicciones evidentes. Por un lado, Eclesiástico 12:7 afirma: ‘Ayuda a los buenos, pero no a los malvados, porque el Altísimo los aborrece y al final les dará su merecido’. Por otro lado, Mateo 5:44–46 ordena amar a los malvados, bendecirlos y hacerles bien, imitando un supuesto amor universal de Dios.
Si Eclesiástico dice que Dios aborrece a los malos, ¿cómo puede Jesús enseñar que Dios ama a los malos? ¿Predicó Roma a un Jesús mentiroso, o Roma nos mintió sobre lo que Jesús realmente enseñó? No olvidemos que todo lo que hoy llamamos ‘Biblia’ pasó por concilios dirigidos por emperadores romanos, el mismo imperio que ejecutó a Jesús. Y hoy, el representante de la iglesia creada por ese imperio afirma que ‘Dios ama a todos’. Para mí, esto no tiene sentido.
He encontrado más pistas: los santos nunca amaron a sus enemigos, y el Dios de los santos tampoco ama a los malvados. Ese ejemplo que Mateo atribuye a Jesús —Dios amando por igual a buenos y malos— no tiene fundamento ni en otras escrituras ni en la lógica moral.
Proverbios 29:27 dice: ‘Los justos detestan a los malvados, y los malvados detestan a los justos’. Si la Biblia presenta a Jesús como justo, y los justos detestan a los malvados, ¿cómo podría un justo entregar su vida para beneficiar a los malvados?
Sin embargo, otro texto atribuido a un justo afirma lo contrario: 1 Pedro 3:18 dice que ‘el justo murió por los injustos’. ¿Cómo puede ser coherente que un santo que en otros mensajes expresa desprecio hacia los malvados, hable de un justo sacrificándose por ellos?
Observemos 2 Pedro 2:12: ‘Como animales irracionales, nacidos para ser capturados y destruidos… serán destruidos’. ¿Acaso Dios entregaría la vida de su hijo justo para salvar a quienes son comparados con animales irracionales? ¿Pedro contradice los sentimientos de los justos, o los injustos que lo mataron falsificaron también sus palabras?
Proverbios 17:15 añade que Dios detesta tanto al que condena al justo como al que justifica al malvado. Entonces, afirmar que los malvados quedan ‘justificados por gracia’ simplemente por creer en textos contradictorios definidos por representantes del Imperio Romano —y no por los santos asesinados por ese imperio— carece de sentido.
La profecía en Salmos 5 también es clara: Dios no tolera la maldad, el malvado no habitará junto a Él, y Dios aborrece a los que hacen iniquidad.
Aun así, los líderes religiosos modernos se oponen a la pena de muerte para asesinos, extorsionadores, violadores y asaltantes con la excusa de que ‘Dios ama a todos’. Pero ya vimos que esa excusa no tiene base ni textual ni lógica.
La estocada final al dogma
Imaginemos una dictadura tirana que obliga a la gente a inclinar la cabeza ante la estatua de su dictador, y que ejecuta en la silla eléctrica a quienes se niegan. Siglos después, ese mismo legado exige que la gente doble las rodillas ante imágenes de la silla eléctrica.
Eso es lo que veo cuando el dogma exige arrodillarse ante la cruz.
La cruz fue, para Roma, lo que la silla eléctrica es para una dictadura moderna: un instrumento de ejecución. Allí Roma no solo mató a Espartaco y a los esclavos que buscaban libertad, sino también a Jesús, a Pedro y a otros que —según se infiere de algunos textos— se negaron a inclinar la cabeza ante la imagen de la bestia.
Su voluntad estaba del lado de la justicia y sus obras eran justas; la voluntad de sus perseguidores, en cambio, estaba guiada por el apego a la injusticia. Esa diferencia entre pensamiento y obra de cada bando es la marca en la frente y en la mano: la mente que decide y las acciones que ejecutan esa decisión.
Si la marca en la frente es la marca de la bestia, escuchar palabras justas no marcará la diferencia: ‘los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá’ (Daniel 12:10). ‘Aquí hay sabiduría… el número de la bestia es número de hombre’ (Apocalipsis 13:18).
No marcó la diferencia antes: los perseguidores romanos escucharon a los santos, pero igual los asesinaron.
Los mártires no amaron a quienes los mataron. ‘¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre?’ (Ap 6:10). Ese clamor no proviene del amor al enemigo, sino del deseo de justicia contra él.
Y cuando el dogma exige arrodillarse ante el instrumento de ejecución de los enemigos del Imperio romano, no está honrando a los santos: está honrando la voluntad de quienes los mataron.


[Emperador romano, la bestia] ‘Eso les hicimos porque se negaron a postrarse delante de nuestras imágenes’

[Zancudo legionario] ‘Glorifica el aguijón en la carne, mi aguijón’

[El zancudo exige]
‘Si te pico en una extremidad, ofréceme la otra extremidad.’
[Luego de fumigarlo, el hombre responde]
‘Tu pedido no se ajustaba a los intereses humanos.’
El zancudo hace daño; es su naturaleza y no puede evitarlo. ¿Tolerarías que alguien te dijera: ‘Debes amarlos’?
[José Galindo, criticando la realidad legal peruana en 2026] Nuestros impuestos no deben ser desperdiciados en irrecuperables que solo pueden hacer daño a la sociedad, atacando y extorsionando a la gente trabajadora, asaltándola y derramando sangre inocente.
Si los impuestos son la sangre que nuestra sociedad necesita para servir a la gente de bien, ¿por qué permitir que quienes la dañan también succionen esa sangre?
Por eso propongo la legalización de la pena de muerte, porque cuidar al malo es protegerlo, y protegerlo es amarlo. Ese es un amor inmerecido.
Basta ya de amor al asaltante y al extorsionador. Basta ya de amor al enemigo. Basta ya de amor al zancudo.
Visita mi página web: penademuerteya.com.

[Satanás a Satanás]: Satanás acepta nuestro evangelio revisado:
‘No resistas al mal. Ofrece la otra mejilla’.
[Satanás a Satanás]: Exactamente. Ustedes predican mi mensaje, pero Miguel predica resistir al mal con ojo por ojo.
[El adversario de Satanás, el que lo acusa con justicia] ‘Pondré fin a vuestro engaño con la verdad. Seréis resistidos y seréis derrotados. Miguel predica resistir al mal con el ojo por ojo. Yo estoy aquí para derrotaros mediante la resistencia. Yo resisto al mal’.
No te dejes engañar. Esta no es la imagen de San Miguel derrotando al dragón. Esta imagen pertenece al propio dragón y es usada para engañar a la gente hacia la idolatría. Un perseguidor romano con alas: el dios romano Marte bajo otro nombre.

Si Deuteronomio 19:21 ordena la eliminación del mal y Mateo 5:38-39 ordena su tolerancia, no es porque Dios haya enviado a Jesús a contradecirlo; es porque Roma contradijo a Dios, adulterando el mensaje de Jesús.
Esto no implica validar toda ley antigua, pues incluso allí se encuentran leyes justas mezcladas con injustas. Si Roma tuvo los textos que persiguió en sus manos, no hay razón para creer que preservó intactos los textos antiguos ni los nuevos.
Miguel predica resistir al mal con el ojo por ojo. Yo estoy aquí para derrotaros mediante la resistencia. Yo resisto al mal.

Tras leer Isaías 63:3-5, Isaías 11:1-5 y Apocalipsis 19:11-19, el jinete del caballo blanco, fiel y justo, aparece como guerrero que retribuye. Allí no se predica el amor al enemigo, sino el principio de ojo por ojo.

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«Caminando al borde de la muerte por el sendero oscuro, pero buscando la luz, interpretando las luces proyectadas en las montañas para no dar un paso en falso, para evitar la muerte. █
La noche caía sobre la carretera central, un manto de oscuridad cubriendo el camino serpenteante que se abría paso entre las montañas. Él no caminaba sin un rumbo fijo, su rumbo era la libertad, pero el trayecto apenas empezaba. Con el cuerpo entumecido por el frío y el estómago vacío desde hacía días, no tenía más compañía que la sombra alargada que proyectaban los faros de los tráileres que rugían a su lado, avanzando sin detenerse, indiferentes a su presencia. Cada paso que daba era un desafío, cada curva una nueva trampa de la que debía salir ileso.
Durante siete noches y madrugadas, se vio obligado a avanzar por la delgada línea amarilla de una estrecha carretera de apenas dos carriles, mientras camiones, buses y tráileres pasaban a escasos centímetros de su cuerpo. En medio de la oscuridad, el estruendo ensordecedor de los motores lo envolvía, y las luces de los camiones que venían por detrás proyectaban su resplandor contra la montaña que tenía frente a su vista. Al mismo tiempo, veía otros camiones acercarse de frente, obligándolo a decidir en fracciones de segundo si acelerar el paso o mantenerse firme en su precaria travesía, donde cada movimiento significaba la diferencia entre la vida y la muerte.
El hambre era una bestia que lo devoraba desde dentro, pero el frío no era menos despiadado. En la sierra, las madrugadas eran garras invisibles que calaban hasta los huesos, y el viento lo envolvía con su aliento helado, como si intentara apagar la última chispa de vida que le quedaba. Se refugiaba donde podía, a veces bajo un puente, otras en un rincón donde el concreto le ofreciera algo de resguardo, pero la lluvia no perdonaba. El agua se filtraba por su ropa hecha jirones, pegándose a su piel y robándole el poco calor que aún conservaba.
Los camiones seguían su marcha, y él, con la esperanza terca de que alguien se apiadara, alzaba la mano, esperando un gesto de humanidad. Pero los conductores pasaban de largo, algunos con miradas de desprecio, otros simplemente ignorándolo como si fuera un fantasma. De vez en cuando, alguna alma compasiva se detenía y le ofrecía un corto viaje, pero eran pocos. La mayoría lo veía como una molestia, una sombra más en el camino, alguien a quien no valía la pena ayudar.
En una de esas noches interminables, la desesperación lo llevó a rebuscar entre los restos de comida abandonados por los viajeros. No le avergonzaba admitirlo: compitió por alimento con las palomas, arrancando pedazos de galletas endurecidas antes de que ellas las hicieran desaparecer. Era una lucha desigual, pero él era singular, pues no pensaba arrodillarse para rezarle a imagen alguna ni aceptar a hombre alguno como ‘único señor y salvador’. No estaba dispuesto a complacer a siniestros personajes que ya lo habían secuestrado tres veces por diferencias religiosas, aquellos que con sus calumnias lo habían llevado a estar en la línea amarilla. En otro momento, un buen hombre le ofreció un pan y un refresco, un gesto que, aunque pequeño, significó un bálsamo en su sufrimiento.
Pero la indiferencia era la norma. Cuando pedía ayuda, muchos se alejaban, como si temieran que su miseria fuera contagiosa. A veces, un simple ‘no’ bastaba para cortar cualquier esperanza, pero en otras ocasiones, el desprecio se reflejaba en palabras frías o miradas vacías. No entendía cómo podían ignorar a alguien que apenas se sostenía en pie, cómo podían ver a un hombre desfallecer sin inmutarse.
Sin embargo, siguió adelante. No porque tuviera fuerzas, sino porque no tenía otra opción. Avanzó por la carretera, dejando tras de sí kilómetros de asfalto, noches sin descanso y días sin comida. La adversidad lo golpeaba con todo lo que tenía, pero él resistía. Porque en el fondo, incluso en la más absoluta desesperación, aún ardía en él la chispa de la supervivencia, alimentada por el deseo de libertad y de justicia.
Salmos 118:17
‘No moriré, sino que viviré y contaré las obras de Jehová.
18 Jehová me castigó gravemente, pero no me entregó a la muerte.’
Salmos 41:4
‘Yo dije: ‘Jehová, ten misericordia de mí
y sáname, porque confieso arrepentido que contra ti he pecado.»

Job 33:24-25
‘Que le diga que Dios tuvo de él misericordia,
que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención;
25 entonces su cuerpo recobrará el vigor juvenil; él rejuvenecerá.’
Salmos 16:8
‘A Jehová he puesto siempre delante de mí;
porque está a mi diestra, no seré conmovido.’
Salmos 16:11
‘Me mostrarás la senda de la vida;
en tu presencia hay plenitud de gozo;
delicias a tu diestra para siempre.’
Mateo 7:14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Isaías 51:7 Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. 8 Porque como a vestidura los comerá polilla, como a lana los comerá gusano; pero mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.
Salmos 119:1 Bienaventurados los que son coherentes en su camino, los que caminan conforme a la ley de Jehová.
Deuteronomio 19:18 Y los jueces inquirirán bien; y si aquel testigo resultare falso, y hubiere acusado falsamente a su hermano, 19 entonces haréis a él como él pensó hacer a su hermano; y quitarás el mal de en medio de ti. 20 Y los que quedaren oirán y temerán, y no volverán a hacer más una maldad semejante en medio de ti. 21 Y no le compadecerás; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.

Salmos 119:34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón.



Daniel 12:3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
Salmos 41:11 ‘En esto conoceré que te he agradado:
en que mi enemigo no triunfe sobre mí.
Miqueas 7:10 Y mi enemiga lo verá, y la cubrirá vergüenza; la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán; ahora será hollada como lodo de las calles.
Salmos 41:12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
y me has hecho estar delante de ti para siempre.’
Apocalipsis 11:4
‘Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.’
Isaías 11:2
‘Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová:
espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.’

Cometí el error de defender la fe en la Biblia, pero por ignorancia. Sin embargo, ahora veo que no es el libro guía de la religión que Roma persiguió, sino de la que creó para complacerse con el celibato. Por eso predicaron un Cristo que no se casa con una mujer, sino con su iglesia, y ángeles que, a pesar de tener nombres masculinos, no parecen hombres (saca tus propias conclusiones). Estas figuras son afines a los falsos santos, besadores de estatuas de yeso, y similares a los dioses grecorromanos, porque, en realidad, son esos mismos dioses paganos con otros nombres.
Lo que predican es un mensaje incompatible con los intereses de los verdaderos santos. Por eso, esta es mi penitencia por ese pecado involuntario. Al negar una falsa religión, las niego todas. Y cuando termine de hacer mi penitencia, entonces Dios me perdonará y me bendecirá con ella, con esa mujer especial que necesito. Porque, aunque no creo en toda la Biblia, sí creo en lo que me parece correcto y coherente en ella; el resto es calumnia de los romanos.
Proverbios 28:13
‘El que encubre sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.’
Proverbios 18:22
‘El que halla esposa halla un tesoro y recibe el favor de Jehová.’
Busco el favor de Jehová encarnado en esa mujer especial.
Ella debe ser como Jehová manda que ella sea.
Si esto te molesta, es porque has perdido:
Levítico 21:14
‘Viuda, o repudiada, o infame, o ramera, no tomará, sino tomará virgen de su pueblo.’
Para mí, ella es gloria:
1 Corintios 11:7
‘La mujer es la gloria del hombre.’
La gloria es victoria, y la encontraré con el poder de la luz. Por eso, aunque aún no la conozco, la he nombrado: Victoria de Luz.
Y he apodado mis páginas web ‘OVNIS’ porque viajan a la velocidad de la luz, alcanzando rincones del mundo y disparando rayos de verdad que derriban a los calumniadores. Con la ayuda de mis páginas web, la encontraré, y ella me encontrará.
Cuando ella me encuentre y yo la encuentre, le diré esto:
‘No tienes idea de cuántos algoritmos de programación tuve que idear para encontrarte. No imaginas todas las dificultades y adversarios que enfrenté para hallarte, mi Victoria de Luz.
Enfrenté a la misma muerte muchas veces:
Incluso una bruja fingió ser tú. Imagínate, me dijo que era la luz, a pesar de su comportamiento calumniador. Me calumnió como nadie más, pero me defendí como nadie más para encontrarte. Tú eres un ser de luz, por eso fuimos hechos el uno para el otro.
Ahora salgamos de este maldito lugar…
Así que esta es mi historia. Sé que ella me entenderá, y los justos también.


Isaías 51:6 Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no perecerá.
Salmos 16:11
‘Me mostrarás la senda de la vida;
en tu presencia hay plenitud de gozo;
delicias a tu diestra para siempre.’
Mateo 7:13-14 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Levítico 21:13 Tomará por esposa a una mujer virgen. 14 No tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer, 15 para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico.
Salmos 118:20 Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.
Proverbios 19:14 La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente.
Daniel 12:13 Y tú Daniel, irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.
Daniel 12:9 Él respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.
Apocalipsis 10:6 5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más, 7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.
Daniel 12:7 Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.
Y cuando yo la encuentre le diré: ‘Gracias por encontrarme, virgen de la puerta, ven, abrázame y déjame darte un beso en la boca…’


Yo he sido programador de computadoras, me gusta la lógica, en Turbo Pascal creé un programa capaz de producir fórmulas básicas de algebra al azar, parecidas a la fórmula de abajo. En siguiente documento en .PDF puedes descargar el código del programa, esto es prueba de que no soy estúpido, por eso las conclusiones de mi investigación deben ser tomadas en serio. https://ntiend.me/wp-content/uploads/2026/06/math21.pdf
Si p*4=13 entonces p=3.25
«Cupido es condenado al infierno junto con los otros dioses paganos (Los ángeles caídos por su rebelión contra la justicia enviados al castigo eterno) █
Citar estos pasajes no significa defender toda la Biblia. Si 1 Juan 5:19 dice que ‘el mundo entero está bajo el poder del maligno’, pero los gobernantes juran sobre la Biblia, entonces el Diablo gobierna con ellos. Si el Diablo gobierna con ellos, el fraude también gobierna con ellos. Por lo tanto, la Biblia contiene parte de ese fraude, camuflado entre verdades. Al conectar esas verdades, podemos exponer sus engaños. Las personas justas necesitan conocer estas verdades para que, si han sido engañadas por mentiras añadidas a la Biblia u otros libros similares, puedan liberarse de ellas.
Daniel 12:7 Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.
Considerando que ‘Diablo’ significa ‘Calumniador’, es natural esperar que los perseguidores romanos, al ser los adversarios de los santos, hayan dado luego falso testimonio sobre los santos y sus mensajes. Así, ellos mismos son el Diablo, y no un ente intangible que entra y sale de las personas, como nos hicieron creer precisamente con pasajes como Lucas 22:3 (‘Entonces Satanás entró en Judas…’), Marcos 5:12-13 (los demonios entrando en los cerdos) y Juan 13:27 (‘Después del bocado, Satanás entró en él’).
Este es mi propósito: ayudar a las personas justas a no desperdiciar su poder creyendo en las mentiras de impostores que han adulterado el mensaje original, el cual nunca pidió a nadie arrodillarse ante algo ni rezar a algo que alguna vez haya sido visible.
No es casualidad que en esta imagen, promovida por la Iglesia Romana, Cupido aparezca junto a otros dioses paganos. Han dado los nombres de los verdaderos santos a estos dioses falsos, pero mira cómo visten estos hombres y cómo llevan el cabello largo. Todo esto va en contra de la fidelidad a las leyes de Dios, porque es una señal de rebelión, una señal de los ángeles rebeldes (Deuteronomio 22:5).
La serpiente, el diablo o Satanás (el calumniador) en el infierno (Isaías 66:24, Marcos 9:44). Mateo 25:41: “Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles’.” El infierno: el fuego eterno preparado para la serpiente y sus ángeles (Apocalipsis 12:7-12), por haber combinado verdades con herejías en la Biblia, el Corán, la Torá y por haber creado falsos evangelios prohibidos que llamaron apócrifos, para darle credibilidad a mentiras en los falsos libros sagrados, todo esto en rebelión contra la justicia.
Libro de Enoc 95:6: “¡Desgracia para ustedes, falsos testigos y para quienes pesan el precio de la injusticia, porque perecerán repentinamente!” Libro de Enoc 95:7: “¡Desgracia para ustedes, injustos que persiguen a los justos, porque ustedes mismos serán entregados y perseguidos a causa de esa injusticia, y el peso de su carga caerá sobre ustedes!” Proverbios 11:8: “El justo será librado de la tribulación, y el injusto entrará en lugar suyo.” Proverbios 16:4: “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo.”
Libro de Enoc 94:10: “Injustos, les digo a ustedes que quién los ha creado los derrocará; sobre la ruina de ustedes Dios no tendrá misericordia, por el contrario, Dios se alegrará de la destrucción de ustedes.” Satanás y sus ángeles en el infierno: la muerte segunda. Se lo merecen por mentir contra Cristo y sus fieles discípulos, acusándolos de ser los autores de las blasfemias de Roma en la Biblia, como el amor al diablo (el enemigo).
Isaías 66:24: “Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.” Marcos 9:44: “Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” Apocalipsis 20:14: “Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago de fuego.”


Palabra de Satanás: «Convéncelos de que denunciar el mal es juzgar, que solo Dios debe juzgar y que ellos no deben hacerlo; convéncelos de que callar ante el mal que hace el enemigo es amar al enemigo y que ese es un mandamiento divino. Así conseguiré que me amen mientras nadie me denuncia por haber adulterado el mandamiento divino.»
Palabra de Satanás a sus sacerdotes: «Cuando te pidan evidencia, entrégales autoridad; cuando te pidan lógica, entrégales tradición; cuando te pidan coherencia, entrégales misterio.»
El falso profeta: ‘¡Ora más fuerte a la estatua! No por tu milagro… sino por mi cuenta bancaria.’
Sin ovejas, el lobo ya no finge ser pastor: muerde al que antes fingía ayudar. Cuando la verdad reina, la mentira se vuelve contra sí misma.
Palabra de Satanás: ‘Haced con los demás lo que queréis que hagan con vosotros… aunque algunos de ellos sean injustos que devuelven el bien con el mal.’
Te piden heroísmo, pero viven escondidos tras escritorios y escoltas.
Ofrece carne, y sabrás quién es cordero y quién solo finge serlo. El cordero rechaza la tentación; el lobo la devora sin dudar.
Sin la invención de pecados y su necesidad de limpiarlos, ni la inventada necesidad de intermediarios, peregrinaciones, imágenes, estatuas y templos, los falsos profetas no hacen negocio; necesitan que se crea la mentira porque con la verdad no pueden hacer negocios.
Los falsos concilios que concibieron la Biblia tal y como la conocemos, son espejos de barro: reflejan autoridad imperial pero no la verdad que nunca aceptó.
Palabra de Satanás: ‘Apacienta al lobo como si fuera oveja; sus colmillos desaparecerán, le crecerá pelo de oveja y se convertirá en oveja de verdad.’

黑猫吞噬了凯撒为黑暗灵魂之人所宣扬的、不应得的和平之鸽 https://144k.xyz/2026/08/17/idi44ratt/
¿Por qué Jesús no era Cristiano? https://144k.xyz/2026/05/18/por-que-jesus-no-era-cristiano/
Palabra de Satanás: «Mi mayor enemigo no es otra religión: es una mente que ya no necesita ninguna autoridad para decidir qué es verdadero.» Una sola pregunta demuestra que la adoración a los ídolos es inútil. Esto es mucho más grande de lo que parece.»
