No defiendo la Biblia porque he encontrado contradicciones, por ejemplo: Por una parte dice que Dios dictó el ojo por ojo contra el enemigo, por otra parte dice que Jesús enseñó a ofrecer el otro ojo (la otra mejilla). Es como si el propio Imperio que asesinó a Jesús hubiese puesto palabras en su boca. Ese no es un ejemplo aislado. Demasiadas cosas no cuadran. Aquí juntaré algunas piezas y verás que son de dos rompecabezas distintos. Alguien mezcló piezas de distintos rompecabezas…
Mateo 21:38 Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. 39 Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? 41 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.
42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
Aquí ahora verás la profecía sobre la piedra:
Salmos 118:5 Desde la angustia invoqué a JAH,
Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.
6 Jehová está conmigo; no temeré
Lo que me pueda hacer el hombre.
7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;
Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
(Ojo con el detalle, no hay absolutamente nada de amor a los enemigos, nada de «ofrecerle la otra mejilla»).
8 Mejor es confiar en Jehová
Que confiar en el hombre.
9 Mejor es confiar en Jehová
Que confiar en príncipes.
10 Todas las naciones me rodearon;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
(¿En nombre de Dios se alberga odio a los enemigos? ¿Dónde está el ofrecimiento de la otra mejilla en el marco del «amor a los enemigos»?)
11 Me rodearon y me asediaron;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;
Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.
13 Me empujaste con violencia para que cayese,
Pero me ayudó Jehová.
(¿Quién lo empujó sino el enemigo?)
14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;
La diestra de Jehová hace proezas.
16 La diestra de Jehová es sublime;
La diestra de Jehová hace valentías.
(Mira lo que hace la diestra de Jehová: Él juzga, y muchos enemigos caen:
)
Salmos 110:1 Jehová dijo a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
¿Dónde quedó el supuesto «amor universal de Dios»?
¿Dónde quedó el supuesto «Dios que ama a todos, incluso a los peores seres» que el difunto papa Francisco y el actual papa León han proclamado?
Marcos 12:35 Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? 36 Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
37 David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.
Salmos 118:17 No moriré, sino que viviré,
Y contaré las obras de JAH.
(Miren este gran detalle: Jehová castiga a su hijo, ¿por qué si nos dijeron que él no puede pecar jamás?
Porque nos engañaron. La única razón por la que un justo pecaría es la ignorancia de lo que es un pecado,
pero una vez que conoce lo que es un pecado, lo evita y deja de pecar.
Entonces… ¿A su regreso Jesús no sabrá lo que es un pecado? ¿Cómo, si toda la vida nos dijeron que vendrá desde las nubes a donde se elevó después de resucitar?
Es que nos han engañado, como ves, esa historia no cuadra…
No sé tú, pero a mí me queda solo esta posibilidad para poder explicar el por qué Dios lo castigaría:
Jesús murió asesinado, pero no resucitó, sino que murió como todos, sus recuerdos, sus conocimientos los perdió al morir.
Pero, al «tercer día», en realidad, al tercer milenio, él vuelve a la vida, pero por medio de la reencarnación, es decir,
que la historia de la resurrección de Jesús al tercer día sería un vil invento romano.
Si esta profecía es cierta, se habla de muchos y de milenios, no de unos ni de días literales de 24 horas:
Oseas 6:1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2 Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.
¿Por qué mil años cuando dice un día?
Salmos 90:4 Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.
)
Salmos 118:18 Me castigó gravemente JAH,
Mas no me entregó a la muerte.
Si Dios castiga al justo es para corregirlo, si necesita corrección es porque ha pecado.
Y si ha pecado es porque ignora la verdad. Solo tiene sentido si vuelve a nacer, pues hay otra mente, una que ignora la verdad.
Sin embargo, Roma nos dijo que Jesús jamás pecó, además nos dijo que fue traicionado por uno de sus seguidores…
Yo no le creo eso tampoco a Roma, veamos Salmos 41 y Juan 13:18.
Según Juan 13:18 Jesús iba a ser traicionado para que la escritura que puedes ver en Salmos 41 se cumpla, pero hay un detalle: El hombre descrito como el que es traicionado confiesa haber pecado.
¿Cómo cuadra eso con una narrativa de que Jesús no pecó?
Yo veo que Salmos 41 armoniza con Salmos 118; si armoniza es porque no se cumplió con Jesús, sino que se cumpliría en el regreso del «dueño del viñedo» para su venganza contra los injustos, porque fíjate qué casualidad, el personaje justo en Salmos 41 también quiere vengarse de sus enemigos, al igual que el dueño del viñedo.
Salmos 118:19 Abridme las puertas de la justicia;
Entraré por ellas, alabaré a JAH.
20 Esta es puerta de Jehová; Por ella entrarán los justos.
21 Te alabaré porque me has oído,
Y me fuiste por salvación.
22 La piedra que desecharon los edificadores
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
Salmos 41:4 Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;
Sana mi alma, porque contra ti he pecado.
5 Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando:
¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?
6 Y si vienen a verme, hablan mentira;
Su corazón recoge para sí iniquidad,
Y al salir fuera la divulgan.
7 Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen;
Contra mí piensan mal, diciendo de mí:
8 Cosa pestilencial se ha apoderado de él;
Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.
9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,
Alzó contra mí el calcañar.
10 Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar,
Y les daré el pago.
11 En esto conoceré que te he agradado,
Que mi enemigo no se huelgue de mí.
12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado,
Y me has hecho estar delante de ti para siempre.
13 Bendito sea Jehová, el Dios de Israel,
Por los siglos de los siglos.
Amén y Amén.
Si lo ves, aquí Israel son los justos, solo ellos.
Entonces los justos son los que se salvan, no los seguidores de cierta religión.
Salmos 118:1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia.
2 Diga ahora Israel,
Que para siempre es su misericordia.
3 Diga ahora la casa de Aarón,
Que para siempre es su misericordia.
4 Digan ahora los que temen a Jehová,
Que para siempre es su misericordia.
Los justos buscan la justicia:
Isaías 42:1 He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. 2 No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles. 3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. 4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.
Salmos 112:7 No tendrá temor de malas noticias;
Su corazón está firme, confiado en Jehová.
8 Asegurado está su corazón; no temerá,
Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
9 Reparte, da a los pobres;


Su justicia permanece para siempre;
Su poder será exaltado en gloria.

El justo orienta a otros justos para apartarlos del pecado:
Daniel 12:3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
Pero los impíos estarán cada vez más sucios en sus pecados, aunque les digan que Dios los ama, no los ama porque si los amase de verdad, no los hubiese creado impíos, sino justos.
Proverbios 16: Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo.
Daniel 12:10 Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.
Salmos 112:10 Lo verá el impío y se irritará;
Crujirá los dientes, y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.
«Trata de disimular la envidia, cambia esa cara…»
